Historias que son el espejo de la caridad de Dios
24 de Junio de 2026«Llegué a Madrid sola, embarazada de mis hijos, con miedo y sin saber cómo iba a salir adelante, pero la Iglesia me acogió»
Niurka es una mujer cubana, abogada, de 33 años, que llegó a España el verano pasado en una situación de gran vulnerabilidad. En medio de esa incertidumbre, afrontó un embarazo gemelar. Sin red de apoyo ni estabilidad, encontró acogida en el «Hogar Santa Bárbara», donde inició un proceso de acompañamiento que le permite, ahora, comenzar una nueva vida con esperanza y dignidad.
Hogar Santa Bárbara Recurso de acogida temporal de Cáritas dioce- sana de Madrid que atiende a mujeres gestan- tes en situación de vulnerabilidad, ofreciéndoles acompañamiento integral durante el embarazo y los seis primeros meses de vida de su bebé. El proyecto cuenta con 29 plazas distribuidas en dos ubicaciones, una de ellas en el Palacio Arzobispal, y se desarrolla junto a la comunidad AMICO —Amistad Misionera Cristo Obrero—, una congregación religiosa que convive con las madres y sus bebés, generando un entorno es- table, cercano y de apoyo mutuo.
«Santo Padre, gracias por venir y por acercarse a nosotras. Llegué a Madrid sola, embarazada de mis hijos, con miedo y sin saber cómo iba a salir adelante. Pero la Iglesia me acogió. En el Hogar Santa Bárbara encontré una familia: religiosas, voluntarias y educadoras que me acompañaron cada día. Aquí nacieron Ares y Atenea. Aquí recibieron el Bautismo. Hoy le entrego este lazo con sus nombres. Representa sus vidas, que salieron adelante gracias a la acogida y al cuidado recibido. Gracias por ayudarnos a mirar el futuro con esperanza»
«Encontré personas que me acogieron, me miraron con respeto y me hicieron sentir que mi vida importaba»
Khadry llegó a España desde Senegal en 2020, en plena pandemia, después de un camino difícil y lleno de incertidumbre. Llegó sin red, sin trabajo y sin conocer a nadie. A través de SERCADE y de la Mesa por la Hospitalidad encontró acogida en una parroquia: no solo un techo, sino una comunidad que le miró con dignidad y confió en él. Con ese acompañamiento pudo formarse, encontrar trabajo y regularizar su situación. Hoy Khadry ha pasado de ser acogido a acoger a otras personas que llegan en la misma situación que él llegó.
SERCADE Obra social de los Capuchinos de España. Traba- ja en el ámbito de las migraciones, el sinhogaris- mo, la infancia en riesgo y las personas mayores, con presencia en Madrid, Zaragoza, Pamplona, Gijón y América Latina.
Mesa por la Hospitalidad Creada en 2015 por el cardenal Carlos Osoro, es el instrumento de coordinación de la Iglesia de Madrid para la acogida de personas migrantes y refugiadas. La integra: Cáritas diocesana, la Delegación de Pastoral de la Movilidad Humana, Justicia y Paz, CONFER, SERCADE, Pueblos Unidos y la Comunidad de Sant’Egidio. Coordina además un programa de acogidas de emergencia a través de la red de parroquias de Madrid.
«Santo Padre, gracias por acercarse a las personas migrantes. Cuando llegué a España, en plena pandemia, me sentía perdido y solo. Había dejado todo atrás y no sabía por dónde empezar. Pero encontré personas que me acogieron, me miraron con respeto y me hicieron sentir que mi vida importaba. Poco a poco volví a confiar. Hoy tengo trabajo, he regularizado mi situación y quiero acompañar a otras personas que llegan como yo llegué. Por eso le entrego esta réplica de mi tarjeta de residencia: representa años de espera, esfuerzo y esperanza. Gracias a quienes acogen, porque ayudan a volver a ponerse en pie»
«Acompañar es para nosotros una forma concreta de anunciar el Evangelio»
Alicia es voluntaria del «Proyecto Esperanza» de las Religiosas Adoratrices, Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad que acompaña a mujeres víctimas de trata y explotación en sus procesos de recuperación, libertad y dignidad. Alicia representa a tantas personas voluntarias que sostienen cada día la misión de la Iglesia: acoger, escuchar, acompañar e integrar a las personas más vulnerables, reconociendo en cada una de ellas una vida sagrada. Su historia refleja la continuidad del compromiso en la Iglesia.
Proyecto Esperanza – Adoratrices Fundación Amaranta
Iniciativa fundada en 1999 por la Congregación de Religiosas Adoratrices —cuyo carisma desde 1856 es la liberación e integración de mujeres víctimas de explotación— para ofrecer apoyo integral a mujeres víctimas de trata de seres humanos. A lo largo de su trayectoria ha acompañado a más de 2100 mujeres que han recuperado su autonomía y rehecho sus vidas. El proyecto cuenta con un equipo multidisciplinar —abogadas, educadoras, trabajadoras sociales, mediadoras interculturales y psicólogas— que trabaja desde un enfoque de derechos humanos. Actualmente se integra como Delegación de Madrid dentro de la Fundación de Solidaridad Amaranta, la obra social de las Adoratrices, con presencia en diez comunidades autónomas.
«Santo Padre, me acerco a usted en nombre de tantas personas voluntarias de la Pastoral Social de la diócesis en Madrid que vivimos nuestra misión como un servicio humilde a la Iglesia y a las personas más vulnerables. Acompañar es para nosotros una forma concreta de anunciar el Evangelio: estar cerca, escuchar, cuidar y reconocer la dignidad sagrada de cada persona. Siempre recuerdo a Moisés ante la zarza, cuando Dios le dice: «Descálzate, porque el suelo que pisas es tierra sagrada». Por eso le entregamos estas sandalias: como signo de respeto, de servicio y de tantos caminos compartidos junto a quienes más sufren»
Con estas palabras definía el Santo Padre, en su encuentro en CEDIA, los testimonios de Niurka, Khadry y Alicia. Personas acompañadas y que acompañan en la Pastoral Social de la Iglesia en Madrid. Sus vidas, sus acciones, sus vivencias, eso es lo que reflejan sus palabras. El acompañamiento recibido es el reflejo de la acción caritativa de la Iglesia de Madrid.