«Las personas migrantes son profetas del clamor de Dios que desnudan
nuestras contradicciones y nos invitan a construir esperanza».
(Arzobispo de Madrid, cardenal José Cobo)

¿De qué realidad hablamos? La realidad de las personas migrantes


8,7 %
Población migrante Comunidad de Madrid
En el último año

71%
Atención por parte de Cáritas Madrid
Familias y personas migrantes del total de atendidas.

Como comunidad cristiana ¿a qué estamos llamados?

En nuestra Iglesia de Madrid encontramos actitudes y acciones que son una apuesta clara por las personas migrantes, por parte de personas laicas y de la vida consagrada, parroquias, entidades y organizaciones. Desde la tradición bíblica se recogen experiencias migratorias, de exilio, de acogida y de hospitalidad: «El emigrante que reside entre vosotros será para vosotros como el autóctono: lo amarás como a ti mismo, porque emigrantes fuisteis en Egipto» (Lv 19,33- 34).

Poner luz en la sombra

Frente al rechazo o los prejuicios, la Iglesia nos invita a integrar en las comunidades, a avanzar en la interreligiosidad, a participar en actos eclesiales sobre la migración y a ofrecer información y acompañamiento. Estamos llamados a participar por la inclusión de las personas migrantes para que sean tenidas en cuenta y trabajar en red por ellas y con ellas.

Atender al deber de la hospitalidad

Las y los inmigrantes deben ser recibidos “junto con su familia e integrarse en la vida social”. Y, a la vez, la Iglesia promoverá todo lo que contribuya al “derecho a no migrar”. Ese es el deber de la hospitalidad (Populorum progressio 67) por razones humanitarias, de justicia y legal en materia de asilo y refugio.

Construir la cultura del encuentro

  • Acoger, para que puedan entrar de modo seguro y legal en los países de destino
  • Proteger, para garantizar sus derechos y su dignidad
  • Promover su desarrollo humano integral
  • Integrar, para enriquecernos por su presencia y participación.

Pongámonos en camino: el corazón atento y la mano tendida

Defender derechos, animar el compromiso, estar contigo

No podemos resolver todos los problemas sociales, pero sí proclamar la Buena Noticia, vivir y proponer valores, defender derechos, animar el compromiso. Necesitamos compartir entre nosotros y nosotras y con las personas que acompañamos la espiritualidad de la impotencia. Lo que no voy a dejar de hacer es estar contigo. Se proponen tres criterios para llevar a cabo diferentes acciones:

  • Podemos hacer algo más ante las necesidades de las personas migrantes, partiendo de articular recursos, flexibilizar procedimientos y poner en el centro a las personas. No podemos resolver todos los problemas sociales, pero sí proclamar la Buena Noticia, vivir y proponer valores, defender derechos, animar el compromiso. Necesitamos compartir entre nosotros y nosotras y con las personas que acompañamos la espiritualidad de la impotencia. Lo que no voy a dejar de hacer es estar contigo.
  • Podemos hacer bastante más en respetar y potenciar las capacidades de las personas migrantes. Tenemos que promover su protagonismo.
  • Podemos hacer mucho más en la defensa y promoción de los derechos. Aunque no podamos atender todas las necesidades, sí podemos facilitar información para ejercer sus derechos.

Construir una imagen real y enriquecedora de la inmigración

  • Mostrar buenas prácticas con respecto a la inmigración y lo que aporta la interculturalidad al resto de la sociedad.
  • Desmontar rumores con datos objetivos, para ofrecer una visión realista acerca de una persona con formación, que contribuye a la economía del país al que llega y al aumento de la natalidad, lo que sostiene las pensiones; y cuyas tradiciones son un enriquecimiento cultural.
  • Difundir mensajes en positivo que informen y formen. Para ello es necesario hacer un uso adecuado de términos y conceptos que contribuyan a que las personas cambien su percepción de las personas migrantes y asuman como propio un lenguaje y mensaje inclusivos.

Recursos de apoyo para el trabajo y la sensibilización

La sensibilización necesita procesos de formación, de aprendizaje y de reconocimiento que nos ayuden a construir, personal y comunitariamente, una forma de pensar, de sentir y de vivir con nuestras hermanas y hermanos migrantes.

Partimos de la realidad de las personas migrantes, características, prejuicios y dificultades para la convivencia y la integración. Escuchamos las llamadas de Dios a través de la Iglesia. Y nos proponemos realizar unas acciones que nos ayuden a despertar nuestra sensibilidad para vivir y proponer la justicia y la fraternidad.
Cuando definamos nuestra actuación (personas, objetivos, acciones...), podemos apoyarnos en recursos que nos ayuden a recorrer los procesos definidos. Para ello, puede resultar interesante contar con materiales que favorezcan nuestra actuación.
A continuación, ofrecemos algunas referencias a modo de ejemplo. Esta “caja de herramientas” puede ser completada en función de los recursos conocidos y disponibles.