«Gracias por hacer que hoy los últimos sean los primeros»
24 de Junio de 2026Intervención de Luis Hernández Vozmediano, director de Cáritas Madrid, en el acto del Papa en CEDIA
Querido Santo Padre, en nombre de Cáritas Madrid le doy la bienvenida a CEDIA, nuestro centro que acoge a personas en situación de sinhogar. Le agradecemos su deseo de empezar la visita a Madrid encontrándose con personas vulnerables y excluidas de nuestra sociedad.
Nos emociona, a la vez que nos motiva en nuestra labor, este gesto tan evangélico de que los últimos sean hoy los primeros.
Por este centro de información y acogida en el que nos encontramos pasan anualmente más de 2500 personas. Son mujeres y hombres atravesados por las heridas de la calle: descartados, sin papeles, sin oportunidades de trabajo o sin residencia, con frecuencia con problemas de salud mental, adicciones y sin redes de apoyo de ningún tipo. La estancia media es inferior a tres meses.
Nuestra puerta está abierta veinticuatro horas al día, no exigimos nada al quien llama, nadie se va con las manos vacías, les damos lo que tenemos: acogida, escucha, cariño y, sobre todo, reconocemos la dignidad que nos confirió Dios a todos los hombres y mujeres al crearnos a su imagen y semejanza.
También les ofrecemos cama, comida, duchas, información y, durante su estancia con nosotros, trabajamos en talleres. Estos talleres son un encuentro personal que permite iniciar un proceso que quiebre las ataduras a la exclusión a la que se ven sometidas.
Las personas que se encuentran hoy aquí representan a otras muchas que están acompañadas y acogidas, no solo por Cáritas, sino también por las congregaciones religiosas y por la Pastoral Social de nuestra diócesis. También se encuentran con nosotros personas acompañantes.
Todas vienen de diversos proyectos, por ejemplo, de exclusión, lucha contra la trata, acogida a personas migrantes o privadas de libertad, apoyo a madres gestantes, protección a la familia, a la infancia, a la juventud y a las personas mayores, pastoral de la salud, ecología integral, y otras muchas más.
Todos nosotros, impulsados por la fuerza de Espíritu, nos implicamos en el encuentro con ellas, cuidamos de la vulnerabilidad e iniciamos procesos que rompan el círculo de la pobreza y exclusión. Las historias de vida que comparten nos muestran con toda su crudeza el sufrimiento humano y las injusticias que se cometen en nuestra sociedad. Nos esforzamos por mitigar estas situaciones, dar voz a los que no la tienen y visibilizar a los invisibles. Trabajamos por el Reino de Dios y su justicia y la protección efectiva de los derechos humanos.
Las personas que acompañamos son auténticos héroes de esta historia. Con su esfuerzo, su valentía y perseverancia avanzan hacia la inclusión social. La Iglesia les da un apoyo no pequeño, pero ellas son las auténticas protagonistas de la acción y nos ayudan a alzar la mirada y ver la realidad con los ojos del amor y con esperanza.
Esperamos que se sienta en su casa, en este encuentro que hemos preparado con tanto cariño e ilusión, y que seamos capaces de transmitirle el afecto y la admiración que le tenemos. Muchas gracias.