Pan y trabajo. Paz y palabra.
Maria Angeles Altozano 7 de Agosto de 2026Hoy 7 de agosto, celebramos san Cayetano. Que no falten en la mesa ni paz ni palabra, ni el pan ni el trabajo.
¿Qué se pide a San Cayetano? Pan y trabajo... Hay peticiones que apenas cambian con el paso de los años.
Cada 7 de agosto, ante San Cayetano, muchas personas vuelven a pedir esto mismo, pan y trabajo. Dos palabras sencillas que contienen casi todo. La tranquilidad de tu hogar. La oportunidad de llegar a fin de mes dignamente. La satisfacción personal y profesional de saber que eres parte de la sociedad.
Tener garantizada una alimentación básica es esencial, claro. Pero lo es más sentirse capaz y autónomo para asegurarse ese ‘pan de cada día’. Merecedores de tener, de lograr, de alcanzar. Lo vemos en Cáritas Madrid, muchas de las personas que están en una situación vulnerable no vienen a pedir, vienen a encontrar caminos por los que continuar.
Porque el trabajo, como nos ha recordado el papa León XIV, “no es un simple instrumento”, es una manera de ser y estar en el mundo, “de desarrollar capacidades, construir relaciones y participar en la sociedad”. Por eso, tras la pérdida del empleo, no se pierde solo el pan y el salario, se pierden dignidad y derechos.
Al Servicio Diocesano de Empleo llegan muchos currículums que cuentan una historia de vida. Y detrás de cada historia, pasajes de frustración y de esperanza. Es en esas esperanzas donde nos detenemos para tomar impulso junto a la persona y que se lance a una nueva andadura.
Habrá piedras, sí. Pero habrá también la bondad del pan compartido sobre la mesa.
Quizá por eso la devoción a San Cayetano sigue tan viva. Pedía el poeta Blas de Otero paz y palabra. Nosotros al Santo, pan y trabajo, porque en esas dos palabras descansa la paz de nuestros hogares.