“No me gusta estar sola”
23 de Octubre de 2026Corina recuerda su infancia jugando en la calle, pero sola. “Siempre he estado sola, y no me gusta estar sola”. Eso hizo que en esa época nada fuese fácil, y que creciese en un ámbito familiar lleno de carencias y vacío. Así se convirtió en una joven solitaria que encontró compañía en no buenas compañías y adicciones. “Acabé viviendo en la calle porque estaba sola”.
Estuvo viviendo entre diferentes centros de acogida que alternaba con estancias en la calle. Rodeada de personas, y siempre sola. Fue en uno de los últimos centros para mujeres sin hogar donde comenzó su proceso de recuperación.
Ahí, dice, que la ayudó mucho el hecho de comenzar a colaborar en las labores del cuidado de un jardín. “Te das cuenta de que, si no estás bien, si estás consumiendo, las plantas no florecen, captan toda esa energía; y cuando dejas todo eso, el jardín empieza a florecer”. Una experiencia que le permitió abrirse a nuevas posibilidades y que hoy sigue presente en su manera de imaginar el futuro.
Ahora está en la Casa de Acogida “San Agustín y Santa Mónica”, donde se siente acompañada. En el salón puede ver películas, sentarse a oír música, o charlar con alguien, si así lo desea. Hay paz.
Corina sueña recurrentemente con tener una casa con un jardín, al que poder irradiar la luz de su actual tranquilidad. También desea poder trabajar, en algo relacionado con la cocina o el bricolaje, estaría bien, asegura.
Mientras tanto, sigue dando pasos hacia una vida en la que sentirse acompañada deje de ser una excepción para convertirse en parte de su día a día.