La imagen que llevamos dentro
Pilar Algarate 18 de Octubre de 2026Lecturas del XXIX Domingo del Tiempo Ordinario: Primera lectura: Is 45, 1.4-6; Segunda lectura: Tesalonicenses 1, 1-5b. Santo evangelio según san Mateo 22, 15-21
Todo empieza con una moneda. Una moneda pequeña, de esas que pasan de mano en mano y a las que apenas prestamos atención. Jesús la sostiene y pregunta: «¿De quién es esta imagen?». La respuesta era fácil. Del César. Lo difícil vino después: «Pues lo del César devolvédselo al César, y lo de Dios a Dios».
Han pasado muchos siglos y seguimos dándole vueltas a aquella respuesta.
Quizá porque Jesús no estaba hablando solo de impuestos. En aquella moneda estaba grabado el rostro del César. Pero hay otra imagen que no se graba en metal. La llevamos nosotros.
Francisco lo explicó al comentar este mismo Evangelio: cada persona lleva en sí la imagen de Dios. Y eso cambia bastante las cosas. Porque si la imagen de Dios está en cada persona, la fe no puede quedarse encerrada en nuestros templos ni reducirse a unas palabras. Tiene que notarse en nuestra manera de mirar, de cuidar, de convivir, de construir una sociedad más justa.
Esta semana hemos tenido algunas imágenes que merece la pena guardar.
Una de ellas llegó desde Roma. León XIV salía del hospital después de cinco días ingresado. Durante esos días el Papa, acostumbrado a encontrarse con miles de personas, tuvo que hacer algo mucho más sencillo: dejarse cuidar.
No solemos pensar demasiado en ello hasta que nos toca. Un día somos quienes acompañamos y otro necesitamos que alguien nos acompañe. Hay momentos en los que la vida nos recuerda que no podemos solos. Y quizá no sea una debilidad. Quizá sea simplemente nuestra manera de ser humanos.
También esta semana hemos conocido una noticia muy cercana para la Iglesia de Madrid. Fernando Murga y Andrés Martínez han sido nombrados nuevos obispos auxiliares.
Empiezan un camino distinto. Llegarán nuevas responsabilidades, nuevas agendas, muchas reuniones y muchos nombres que aprender. Pero el Evangelio de hoy deja una pista importante para cualquier responsabilidad dentro de la Iglesia: detrás de los cargos siguen estando las personas. Y servir significa acercarse, escuchar, acompañar, compartir camino. Rezamos por ellos para que así sea.
Y hay otra imagen que esta semana queremos colocar en primer plano: la de las personas sin hogar.
La Campaña Nadie Sin Hogar nos propone este año «Un Hogar. Un Lugar al que pertenecer». Porque un hogar es una puerta que podemos cerrar, pero también alguien que nota nuestra ausencia, un lugar donde participar, aportar y sentir que formamos parte.
Y aquí el Evangelio vuelve a interpelarnos: «¿De quién es esta imagen?».
A veces colocamos otras imágenes encima: «sin techo», «indigente», «pobre». Etiquetas que pueden acabar ocultando a la persona, su historia, sus capacidades, sus deseos. Pero la imagen de Dios sigue ahí, también cuando nosotros dejamos de verla.
Los derechos son imprescindibles. También una vivienda digna. Pero un hogar necesita vínculos y comunidad. Necesita lugares donde las personas no solo sean acogidas, sino escuchadas; donde puedan participar y aportar.
Porque pertenecer no es que nos hagan un hueco. Es saber que ese hueco también era nuestro.
Y volvemos a la moneda.
La imagen del César estaba a la vista de todos. La de Dios quizá haya que aprender a buscarla.
Está en quien sale de un hospital y descubre de nuevo cuánto necesitamos de los demás. Está en quienes aceptan una responsabilidad y están llamados a convertirla en servicio. Y está en quien lleva demasiado tiempo sintiendo que no pertenece a ningún lugar.
«Dad a Dios lo que es de Dios».
Tal vez empiece por reconocer que nadie sobra.
Lectura del santo evangelio según san Mateo 22, 15-21
Entonces los fariseos se fueron y celebraron consejo sobre la forma de sorprenderle en alguna palabra. Y le envían sus discípulos, junto con los herodianos, a decirle: "Maestro, sabemos que eres veraz y que enseñas el camino de Dios con franqueza y que no te importa por nadie, porque no miras la condición de las personas. Dinos, pues, qué te parece, ¿es lícito pagar tributo al César o no?" Mas Jesús, conociendo su malicia, dijo: "Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Mostradme la moneda del tributo." Ellos le presentaron un denario. Y les dice: "¿De quién es esta imagen y la inscripción?" Dícenle: "Del César." Entonces les dice: "Pues lo del César devolvédselo al César, y lo de Dios a Dios."
Para la reflexión
- Si cada persona lleva la imagen de Dios, ¿en qué personas me cuesta más reconocerla?
- Cuando veo a una persona viviendo en la calle, ¿veo primero a la persona o su situación?
- ¿Me he acostumbrado a encontrar personas sin hogar en nuestras calles?
- Jesús pregunta: «¿De quién es esta imagen?». Si me hiciera hoy esa pregunta delante de una persona que vive en la calle, ¿qué respondería?
Oración
Señor, a veces miramos deprisa y vemos una enfermedad, un cargo, una situación, una persona durmiendo en la calle. Y se nos olvida mirar un poco más adentro. Enséñanos a descubrir tu imagen en cada rostro. Gracias por las personas que cuidan cuando llega la fragilidad. Acompaña a León XIV en su recuperación y a todas las personas enfermas. Acompaña también a Fernando y Andrés en el servicio que ahora comienzan en nuestra Iglesia de Madrid; que sepan escuchar, caminar cerca y cuidar. Y no permitas que nos acostumbremos a que haya personas viviendo sin hogar. Que sepamos escuchar sus historias, defender sus derechos y construir juntos una sociedad donde todas las personas tengan un lugar al que poder llamar casa. Amén.