Tratar bien, la responsabilidad de mirar y acompañar
23 de Septiembre de 2026Día Internacional contra la Explotación Sexual y la Trata de Personas, 23 de septiembre.
Buen trato. Sería así de fácil. Tratar bien.
Ocurre que a veces no es así. Miramos a nuestro alrededor y la indecencia, la desfachatez y la falta de escrúpulos se disparan.
Hace menos de una semana, la Policía intervenía en un piso en Parla. Aquí al lado, no en un país exótico. Allí, un grupo de mujeres, vejadas y hacinadas, eran obligadas a prostituirse a cualquier hora del día, en cualquier circunstancia y en cualquier lugar de la vivienda. Además, debían pagar diez euros diarios por el alojamiento. Y, por supuesto, sus pasaportes habían sido requisados nada más llegar al piso porque de trabajo, nada de nada. Prostitución y trata.
Desolador. Pero hay más. Las personas que gestionaban semejante misión, ya detenidas, eran cuatro hombres y cuatro mujeres. Y eso me estremece aún más. ¿Mujeres? Mujeres haciendo que otras mujeres como ellas sean maltratadas, explotadas y humilladas.
Y la cuenta sigue: todos los cómplices necesarios. Clientes que, conscientes de la situación —porque no puede ser de otra manera— participan también de este crimen.
Trata, en definitiva. Tan lejos del buen trato que todas las personas deberíamos procurarnos unas a otras.
En su reciente visita a Barcelona, el papa León XIV escuchó a una joven que le contaba su historia personal de abusos y heridas. Ella le preguntó dónde estaba Dios cuando era víctima de todo aquello. Y el silencio se adueñó de nuestras conciencias. Pero León XIV no miró hacia otro lado. Aseguró que el Señor, que nos ha creado a su imagen y semejanza, nos da libertad para decidir y no podemos atribuirle lo que ha sido confiado a nuestra responsabilidad. Y nos devolvió la pregunta: «¿Dónde estaban o qué hacían tus hermanos y hermanas mientras tú eras víctima de sus abusos?».
No miremos para otro lado. Ni para el rescate ni para la curación, ni siquiera para la esperanza. Pongamos corresponsabilidad. Y solidaridad. Y recursos. Y apoyo. Y oración. Y un amor infinito a la persona que tengo delante.
La sociedad en general debe responder por lo que hacen unos pocos. Sí, ¿por qué no? Todas las personas somos parte y espectadoras del milagro de la vida que avanza, arrastrándonos a todas. Asumamos nuestra parte. Dejemos de mirar hacia otro lado. Llamemos cuando algo no nos parezca normal.
Y, sobre todo, acompañemos con humildad y con responsabilidad cuando alguien salga herido.
Con motivo del Día Internacional contra la Explotación Sexual y la Trata de Personas, este 23 de septiembre, Cáritas recuerda que la Iglesia de Madrid trabaja desde hace años para combatir esta lacra social a través de la Comisión Diocesana contra la Trata de Personas, promoviendo la sensibilización, la formación y el acompañamiento directo a quienes han sufrido explotación.
También en Cáritas Madrid acompañamos a las personas que llaman a nuestra puerta para que sigan caminando, conscientes de que el camino andado no podemos cambiarlo, pero sí podemos contribuir a que las heridas sanen, a que encuentren un trabajo, a que regularicen su situación y a que recuperen la confianza en sí mismas y en los demás.
Tratémonos bien. Trato normal, vamos. Y tratar con cariño.