El voluntariado comparte reflexión y compromiso sobre cómo acoger a las familias de Cañada
22 de Julio de 2026Las personas voluntarias y el equipo técnico de Cáritas Madrid que desarrollan su labor en la Cañada Real han celebrado el encuentro, que ha tenido lugar en la sede de Cáritas de la Vicaría VII.
El objetivo central de la jornada ha sido reflexionar de forma colectiva sobre cómo acompañar a las personas que viven en la Cañada Real en un momento marcado por los cambios derivados del proceso de realojos.
La sesión ha comenzado con un momento de silencio y reflexión a partir de algunos pasajes de la encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV, que invita a “entrar en las obras de la historia… para levantar lo que se ha derrumbado y proteger lo que está expuesto”. Esta llamada ha servido para profundizar en la importancia de cuidar las relaciones y cultivar una humanidad profunda, con el corazón abierto a todas las personas.
A continuación, se ha proyectado el documental Viviendas y vidas en la Cañada Real, que recoge testimonios y vivencias cotidianas de personas que viven o han vivido en este entorno. Elaborado por la comunidad parroquial de Santo Domingo de la Calzada, el documental ha ofrecido una mirada directa y respetuosa a la realidad de la Cañada Real, alejada de estereotipos y del ruido mediático.
Tras el visionado, las personas participantes han trabajado en grupos para reflexionar sobre cómo mejorar el acompañamiento a los vecinos y vecinas de la Cañada Real, tanto a quienes permanecen en la zona o están llegando a ella como a quienes afrontan un proceso de salida. Durante la reflexión se ha subrayado la importancia de mantener un acompañamiento cercano y respetuoso con las decisiones de cada familia, que combine formación, apoyo emocional y mediación institucional; facilitar la creación de nuevas redes en los procesos de realojo o llegada; y continuar trasladando a las administraciones públicas la necesidad de ofrecer respuestas adecuadas desde un enfoque de derechos para las personas que no reúnen los requisitos para ser realojadas.
Una vez finalizado el trabajo colectivo, el encuentro ha continuado con un espacio de convivencia e intercambio de impresiones, seguido de una visita cultural a la Iglesia de San Antonio de los Alemanes. Este templo, sobrio por fuera pero deslumbrante en su interior, ha permitido a las personas participantes acercarse a un espacio concebido para acoger y elevar, donde el arte y la caridad se han sostenido mutuamente durante siglos.