Cuidar también es acercarse
Pilar Algarate Pilar 6 de Septiembre de 2026Lecturas del XXIII Domingo del Tiempo Ordinario: Primera lectura: Ezequiel 33, 7-9; Salmo 94; Segunda lectura: Rom 13, 8-10. Santo evangelio según san Mateo 18, 15-20.
Hay conversaciones que vamos dejando para otro momento. Una palabra que nos dolió, una distancia que fue creciendo, alguien con quien dejamos de hablar y ya ni sabemos muy bien cómo ocurrió.
El Evangelio de este domingo habla de eso: de lo que pasa entre nosotros cuando algo se rompe o se enfría. Jesús no invita a señalar desde lejos ni a comentar el problema con todo el mundo. Propone algo más sencillo, aunque no siempre fácil: «ve y habla con él a solas».
Ve. Acércate. Habla.
Porque cuidar también es eso. Atreverse a dar el primer paso, escuchar antes de responder, decir la verdad sin herir y dejar abierta la posibilidad de volver a empezar. Jesús no busca culpables, busca recuperar a la persona y reconstruir la relación.
Ezequiel nos recuerda, además, que no podemos desentendernos de lo que les sucede a otras personas. Y san Pablo lo resume con una frase que podría acompañarnos toda la semana: «A nadie le debáis nada, más que amor».
Este domingo, estas palabras nos encuentran también con la mirada puesta en el encuentro diocesano por el Cuidado de la Creación que celebraremos en Navalagamella. Puede parecer que hablamos de cosas diferentes, pero están profundamente unidas.
Cuidar la creación no es solo proteger la tierra, el agua o aquello que nos rodea. Es también cuidar a las personas con las que compartimos esta casa común. Preguntarnos cómo vivimos, cómo nos tratamos y si nuestras decisiones dejan a alguien atrás. Porque no podemos hablar de cuidado mientras permanecemos indiferentes ante quien tiene dificultades para acceder a una vivienda, encontrar un empleo o vivir con dignidad.
Todo está relacionado.
Quizá por eso adquiere tanta fuerza el final del Evangelio: «Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».
Estará en Navalagamella, cuando nos reunamos para rezar y celebrar la creación. Pero también puede estar alrededor de una mesa, en una familia, en una parroquia o en esa conversación que llevamos demasiado tiempo aplazando.
El salmo nos deja una última invitación: «No endurezcáis vuestro corazón».
Quizá esta semana podamos mirar alrededor y preguntarnos qué necesita nuestro cuidado. Una persona, una relación, nuestra comunidad, nuestro barrio, la creación…
Y acercarnos.
Porque a veces empezar a cuidar el mundo comienza justo ahí.
El próximo sábado tendremos una oportunidad para hacerlo juntos. En Navalagamella nos encontraremos para detenernos, escuchar, rezar y volver a mirar la creación como esa casa común que estamos llamados a cuidar. Una mañana para encontrarnos también entre nosotros, porque cuidar la creación y cuidar a las personas forman parte del mismo camino.
Encuentro diocesano por el Cuidado de la Creación
📅 Sábado, 12 de septiembre de 2026
🕥 De 10:30 a 13:30 h
📍 Navalagamella (Madrid)
Inscripción / reserva de plaza:
📩 cdei@archidiocesis.madrid
Lectura del santo evangelio según san Mateo 18, 15-20
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Si tu hermano comete un pecado, ve y amonéstalo a solas. Si te escucha, habrás salvado a tu hermano. Si no te hace caso, hazte acompañar de una o dos personas, para que todo lo que se diga conste por boca de dos o tres testigos. Pero si ni así te hace caso, díselo a la comunidad; y si ni a la comunidad le hace caso, apártate de él como de un pagano o de un publicano.
Yo les aseguro que todo lo que aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo.
Yo les aseguro también, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo para pedir algo, sea lo que fuere, mi Padre celestial se lo concederá; pues donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo en medio de ellos''.
Preguntas para la reflexión
- ¿Hay alguna persona con la que necesito dar un primer paso, hablar o volver a escuchar?
- Cuando surge un conflicto, ¿busco el encuentro o termino hablando de la otra persona con quienes no pueden solucionar nada?
- ¿Nuestros espacios y comunidades ayudan realmente a reconciliarnos y a sentirnos parte?
- ¿Entiendo el cuidado de la creación también como cuidado de las personas, de nuestros barrios y de quienes más sufren las consecuencias del deterioro ambiental?
- Esta semana, ¿qué pequeño gesto puedo hacer para cuidar algo que se está rompiendo: una relación, una comunidad o nuestro entorno?
Oración
Señor Jesús, enséñanos a cuidar.
A cuidar la tierra que nos has regalado, pero también a las personas con las que compartimos el camino.
Danos valentía para acercarnos cuando sería más fácil alejarnos; palabras que no hieran, oídos capaces de escuchar y humildad para pedir perdón.
Haz de nuestras comunidades lugares de encuentro y reconciliación, donde nadie quede fuera y aprendamos a cuidarnos unas personas a otras.
Que al reunirnos en tu nombre, para celebrar y cuidar la creación, sepamos reconocerte en medio de nosotros.
Y que cada pequeño gesto de cuidado nos ayude a reparar esta casa común que compartimos.
Amén.