Cuando la soledad no es deseada
8 de Octubre de 2026Por María Gañán
Área de Mayores de Cáritas Madrid
ESTE MES de octubre, coincidiendo con el Día Internacional de las Personas Mayores, tenemos la oportunidad de detenernos y reconocer el valor inmenso que las personas mayores nos aportan, en nuestras familias, nuestros barrios y nuestra sociedad. Sin embargo, a pesar de este valor, para muchas de ellas el paso del tiempo trae consigo cambios que pueden conducir a situaciones de aislamiento o soledad no buscadas: pérdida de seres queridos, cambios en la salud, distancia de la familia o reducción de las oportunidades de encuentro.
La soledad no deseada es una realidad silenciosa que no siempre se ve y que, muchas veces, tampoco se ex presa, por lo que es difícil estimar su dimensión. Algunos datos pueden ayudar a aproximarnos: en la Comunidad de Madrid las personas mayores de 65 años son más de 1 millón y, según el Observatorio SoledadES, se estima que entre un 15 y un 20 % se sienten solas. Son muchas personas.
La evidencia nos muestra que la soledad puede afectar a la salud física y emocional, incrementando el riesgo de deterioro o fragilidad. Pero más allá de sus consecuencias sobre la salud, la soledad no deseada supone una forma de sufrimiento personal que resulta difícil de medir. Quien la experimenta puede llegar a sentir que su presencia ya no es importante para nadie, que sus días transcurren sin relaciones de afecto o que su voz apenas encuentra espacio para ser escuchada.
En Cáritas diocesana de Madrid somos conscientes de esta realidad y por ello, desde el Área de Mayores y Cui dado de la Vida, abordamos el problema apostando por un enfoque preventivo.
Nuestro trabajo se desarrolla a través de grupos formados por personas de edades similares, pero con trayectorias vitales diferentes. Algunas apenas se conocen más allá de ser vecinos, otras mantienen vínculos previos. Algunas han experimentado situaciones de soledad no deseada y otras desean adquirir herramientas para pre venirla. No existen perfiles cerrados, el punto de partida son las personas, sus vivencias y el encuentro.
TALLER DE PREVENCIÓN DE LA SOLEDAD NO DESEADA
Se trata de una propuesta de cuatro sesiones en las que se aborda esta realidad de forma creciente hasta culminar con un plan, o al menos una primera aproximación, de Envejecimiento Inteligente.
Está liderado por un equipo de voluntariado, formado y muy motivado, para reflexionar, compartir experiencias y descubrir recursos que ayuden a fortalecer los vínculos personales y sociales. Prevenir la soledad no deseada no consiste únicamente en aumentar actividades o servicios, consiste, sobre todo, en fortalecer los vínculos humanos y garantizar que cada persona pueda seguir sintiéndose par te de una red de afecto, apoyo y comunidad.
Parroquias y grupos de mayores están invitados a reflexionar y a sumarse a la construcción de entornos más acogedores y cercanos.
Nadie debería afrontar la última etapa de su vida sintiéndose solo cuando todos podemos formar parte de un acompañamiento que marca la diferencia.