Así se preparó CEDIA para recibir al papa León XIV
26 de Agosto de 2026Una visita como la del papa León XIV a CEDIA comienza mucho antes de su llegada. Detrás de un encuentro de estas características hay días de organización y, en las últimas horas, ensayos, pruebas, coordinación y muchos detalles que deben quedar preparados. También están los nervios y la ilusión de quienes saben que están a punto de vivir un momento excepcional.
En CEDIA, el espacio habitual del centro se había ido transformando para recibir al Pontífice y a las personas que participarían en el encuentro. Los preparativos avanzaban mientras se sucedían los ensayos, las pruebas técnicas y el trabajo de los distintos equipos implicados.
Sobre una estructura de hierro se había levantado el escenario, revestido de madera y pintado de blanco. En la pantalla, el lema «Alzad la mirada» presidía ya el espacio. A un lado se reservaba el lugar para la prensa; al fondo, el de las televisiones y medios audiovisuales. Frente al escenario esperaban las sillas que al día siguiente ocuparían las personas participantes en el encuentro.
Mientras el espacio iba tomando su forma definitiva, quienes participarían en el acto también ultimaban los preparativos. Mario Alcudia, encargado de presentar el acto junto a María Ángeles López, reconocía una mezcla de nervios, inquietud y alegría ante la responsabilidad de conducir un momento tan especial. «Es algo histórico para todo el mundo vivir una visita de un Papa, pero imagínate vivirlo en primera persona, tenerle tan cerquita», explicaba horas antes.
Niña Pastori ensayaba la actuación que ofrecería ante León XIV. Tras uno de esos ensayos, explicaba que quería transmitir a través de su música su cariño, su corazón y su alma. También tenía claro qué pediría al Papa: salud, paz, amor y alegría para todo el mundo.
Mientras continuaban los ensayos, Niurka se preparaba para compartir su historia ante el Papa. Llegó a España desde Cuba y encontró acompañamiento en Cáritas Madrid cuando supo que estaba embarazada de mellizos y no contaba con recursos para afrontar aquel momento. En el Hogar Santa Bárbara encontró el apoyo de religiosas, educadoras y voluntarias que han estado presentes en momentos importantes de su vida. Junto a sus hijos Ares y Atenea, continúa formando parte del proyecto con la esperanza de seguir avanzando.
Alba Martín sería la encargada de entregar a León XIV un árbol de madera realizado por personas de un Centro de Tratamiento de Adicciones. Como explicaba Alba, el árbol representaba cómo, con los apoyos necesarios, una persona puede reconstruir su vida, mirar hacia el futuro y recuperar la esperanza.
Los preparativos avanzaban también en el resto de CEDIA. El centro, que acompaña a personas sin hogar a través de distintos servicios y espacios, se preparaba para recibir por primera vez la visita de un Papa.
Aún quedaban pruebas de sonido y algunos detalles por resolver. Las sillas seguían vacías, los medios terminaban de preparar sus espacios y quienes iban a intervenir repasaban su participación. Al día siguiente, ese mismo patio recibiría al papa León XIV y a las personas que participarían en un encuentro para el que CEDIA llevaba días preparándose.