«Alcemos juntos la mirada»: así son las líneas pastorales que marcarán el nuevo curso en Madrid
Pilar Algarate Pilar 22 de Agosto de 2026Con el nuevo curso a punto de comenzar, la Iglesia en Madrid nos propone un primer gesto: alzar la mirada. Mirar hacia Dios, mirar a quienes caminan a nuestro lado y mirar también la realidad de una ciudad que cambia y que nos plantea nuevas preguntas.
«Alcemos juntos la mirada» es el lema del Proyecto Pastoral 2026-2027 de la Archidiócesis en Madrid. Un camino que recoge lo vivido durante la visita del Papa León XIV y que quiere llevar aquella experiencia un poco más lejos. Porque aquellos días de encuentro, celebración y comunión no terminan con la despedida del Santo Padre. Ahora toca preguntarnos qué han dejado y hacia dónde nos invitan a caminar.
Y Cáritas Diocesana de Madrid forma parte de ese camino.
Un árbol para entender el proyecto
El proyecto pastoral utiliza la imagen de un árbol para explicar de una manera sencilla sus principales líneas: raíces, tronco y ramas.
Las raíces hablan de aquello que nos sostiene. De la vocación bautismal y la formación de las personas laicas, de la Eucaristía, de la renovación de nuestras comunidades y de una espiritualidad sinodal que nos ayude a escuchar y caminar juntos.
El tronco nos lleva a aquello que permite crecer con solidez. Aquí aparecen la planificación compartida, las personas jóvenes, la Asamblea Diocesana y el catecumenado de personas adultas. Distintas realidades que tienen algo en común: construir comunidad y fortalecer una Iglesia en la que todas las personas tenemos algo que aportar.
Y las ramas nos hacen mirar hacia fuera. El proyecto señala aquí cuestiones muy concretas para nuestra diócesis: la reorganización territorial, la atención a las nuevas periferias, el diálogo con la sociedad y las llamadas que el Santo Padre dejó a la Iglesia en Madrid.
Como ocurre con cualquier árbol, unas partes necesitan de las otras. No hay ramas y frutos sin unas buenas raíces, pero tampoco tendría demasiado sentido cuidar las raíces si después no somos capaces de crecer y salir al encuentro.
Conversiones para seguir caminando
El proyecto plantea también cuatro conversiones que están conectadas entre sí.
En el centro se encuentra la conversión a Dios y al Evangelio, el motor que da sentido a las demás. A partir de ella se propone una conversión misionera, para generar discípulos y evangelizar la ciudad; una conversión sinodal, que nos lleve a caminar juntos y construir verdadera comunidad; y una conversión territorial, capaz de adecuar nuestras estructuras a la misión que hoy tenemos por delante.
El horizonte es claro: avanzar hacia una diócesis configurada para anunciar a Cristo en una gran ciudad como Madrid.
No se trata, por tanto, de hacer más cosas porque comienza un nuevo curso. Se trata de revisar desde dónde las hacemos, con quién caminamos y si nuestras estructuras y nuestra manera de estar presentes responden realmente a lo que hoy necesita nuestra ciudad.
¿Y qué significa para Cáritas diocesana de Madrid?
Para Cáritas, este proyecto nos toca de cerca. Cáritas es Iglesia, y buena parte de esas preguntas forman parte también de nuestra vida cotidiana.
Las nuevas periferias tienen nombres y rostros. Las encontramos en las acogidas parroquiales, en las dificultades para acceder a una vivienda, en la precariedad laboral, en la soledad, en las personas que llegan a Madrid buscando empezar de nuevo o en jóvenes que necesitan oportunidades para construir su futuro.
Pero alzar la mirada significa no quedarnos únicamente en las dificultades. También es descubrir capacidades, redes, comunidades que se movilizan, personas voluntarias que acompañan y pequeños cambios que comienzan cuando alguien encuentra un espacio donde ser escuchado.
El proyecto pastoral nos invita además a hacerlo juntos. Cáritas no camina sola: forma parte de parroquias, arciprestazgos, vicarías y de toda una Iglesia diocesana que comparte una misma misión.
De las líneas a la vida
El documento termina proponiendo pistas prácticas para que todo esto no se quede en palabras. Orientaciones para revisar el camino recorrido, discernir lo que necesitamos cambiar y comenzar el nuevo curso dando pasos concretos.
En Cáritas Madrid iremos recorriendo también este camino durante los próximos meses, llevando estas líneas a nuestra propia realidad y preguntándonos qué significan para nuestra misión y para las personas y comunidades a las que acompañamos.
Porque quizá antes de programar, organizar o poner en marcha nuevas respuestas necesitamos hacer precisamente aquello que nos propone el lema.
Alcemos juntos la mirada.