Un regalo que no venía envuelto: jóvenes que viven por primera vez la noche de Reyes

Pilar Algarate Pilar 9 de Enero de 2026

Los Reyes Magos llegaron al proyecto “Nazaria baja a la calle”sin levantar la voz, como llegan las cosas que importan. Allí viven y se acompañan nueve jóvenes, chicas de entre 18 y 28 años, y para muchas de ellas esta fue la primera vez que la noche de Reyes entraba en su historia.

Se notaba en el ambiente. En la sorpresa que tarda en asentarse, en las sonrisas que piden permiso para salir, en esa emoción que no siempre sabe ponerse nombre. Porque hay celebraciones que no se han vivido nunca y, cuando llegan, lo hacen con una mezcla de alegría y vértigo.

Antes de irse a dormir, colocaron los zapatos en la puerta de sus habitaciones, como manda la tradición, y dejaron un pequeño detalle para los Reyes Magos. Un gesto sencillo, casi infantil, pero cargado de significado: confiar, por una noche, en que algo bueno puede pasar.

Nazaria baja a la calle es un recurso específico para mujeres jóvenes que ofrece una alternativa habitacional junto con recursos educativos y formativos, un espacio donde trabajar rutinas, confianza y futuro. Un proyecto que camina con el apoyo de las Misioneras Cruzadas de la Iglesia, sosteniendo procesos largos, discretos y profundamente humanos.

Los regalos estuvieron ahí, claro. Pero no fueron lo más importante. Lo esencial fue sentirse esperadas, tenidas en cuenta, descubrir que también hay lugar para la fiesta cuando la vida ha sido dura, y poder guardar un recuerdo nuevo, distinto a todos los anteriores.

Aquella noche, la carta a los Reyes Magos pudo hacerse realidad gracias al apoyo de Avanza ONG y Ayuda en Red. Porque hay regalos que no venían envueltos y, aun así, cambian la forma de mirar el futuro.

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