“No somos un equipo de técnicos, sino una comunidad de fe”: el presbiterio de Madrid se reúne en el #CONVIVIUM

Pilar Algarate Pilar 9 de Febrero de 2026

Más de 1.3000 sacerdotes de la Diócesis de Madrid se reunieron en la catedral para celebrar la Eucaristía con motivo del #CONVIVIUM, un encuentro marcado por la escucha, la fraternidad y la renovación de la misión. En su homilía, el cardenal José Cobi, arzobispo de Madrid, invitó a situar el corazón del encuentro en el clamor del pueblo y en la llamada del Señor que sigue convocando y enviando.

“El motivo real de nuestro encuentro es escuchar el clamor de nuestro pueblo, de nuestros vecinos”, afirmó, recordando que la Iglesia está llamada a salir más allá de parroquias o realidades concretas para ofrecer el amor y el Evangelio de Cristo. En este contexto, subrayó el valor de la Eucaristía como centro que edifica la Iglesia y genera comunión: “No solo recibimos a Cristo, sino que Cristo nos recibe y nos convierte en sacramento para la humanidad”.

Durante la homilía, el Arzobispo reconoció el cansancio y las dificultades del tiempo presente, así como la tentación de pensar que no hay medios suficientes para responder a los desafíos. Frente a ello, resonó con fuerza la llamada evangélica: “Dadles vosotros de comer”. Una invitación —señaló— que nace de la compasión de Jesús y que solo puede vivirse desde la fraternidad y la corresponsabilidad, nunca desde el repliegue ni la rivalidad.

En este sentido, advirtió de una de las sombras que atraviesan también a la Iglesia: la polarización, que “quiere convertirnos en rivales o competidores” y que no ayuda a una mirada evangélica ni a la comunión. Frente a estas dinámicas, animó a cultivar relaciones fraternas, el diálogo sincero y la humildad como camino para construir unidad en la diversidad.

“No somos un equipo de técnicos, somos una comunidad de fe, rica y variada, convocada por el amor de Dios”, afirmó, recordando que cada vida sacerdotal encuentra su lugar cuando se vive al calor de la fraternidad. La diversidad, guiada por el Espíritu, es —según destacó— una riqueza orientada siempre a la construcción del único Cuerpo de Cristo.

El cardenal Cobo subrayó también que nada de lo que se ofrece es pequeño cuando se vive desde el amor: “Cuando ponemos en manos del Señor lo que somos y tenemos, Él lo multiplica”. Una confianza en la providencia que se hace experiencia concreta cuando se comparte la fragilidad, el cansancio y la esperanza, sabiendo que el Señor precede y sostiene el camino.

La celebración concluyó poniéndose bajo la mirada de María, como signo de confianza y envío. “Con ella renovamos el ministerio y la misión”, expresó, animando a seguir caminando juntos como presbiterio, con alegría, diversidad y compromiso con el pueblo al que se sirve.

El #CONVIVIUM se consolida así como un espacio de encuentro que fortalece la comunión, renueva la escucha y anima a seguir siendo una Iglesia presente, fraterna y misionera en el tiempo que vivimos.

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