El Papa: «La paz nace de un corazón desarmado que se deja bendecir por Dios»
Pilar Algarate Pilar 1 de Enero de 2026En la solemnidad de Santa María Madre de Dios, celebrada este 1 de enero de 2026 en la basílica de San Pedro, el papa León XIV presidió la santa misa con motivo de la 59ª Jornada Mundial de la Paz e invitó a iniciar el nuevo año como un tiempo de renacer, libertad y fraternidad, recordando que solo una paz desarmada puede sanar la historia.
Partiendo de la bendición del libro de los Números —«Que el Señor te bendiga y te conceda la paz»—, el Pontífice subrayó que el comienzo del año es una oportunidad para volver a ponerse bajo la mirada benévola de Dios, que acompaña y sostiene el camino de la humanidad.
El Papa evocó la experiencia del pueblo de Israel liberado de la esclavitud para animar a vivir el año como una travesía confiada, marcada por el perdón, la libertad interior y la esperanza. «Cada día puede ser el comienzo de una vida nueva», afirmó, gracias a la misericordia de Dios y a la respuesta libre de cada persona.
En el centro de su homilía, León XIV presentó a María como mujer que se fía y se desarma, permitiendo que el amor de Dios tome rostro humano en Jesús. En ella —dijo— se unen un Dios que renuncia a todo privilegio y una libertad humana que se entrega plenamente por amor.
Retomando el mensaje de la Jornada Mundial de la Paz, insistió en que Dios se revela “desarmado y desarmante”, enseñando que la paz no se impone, sino que se aprende a través de la comprensión, el perdón y la acogida.
Al concluir, el Papa invitó a volver al pesebre como lugar de la paz y de la bendición, y a hacer de este compromiso un camino para todo el año y para la vida cristiana.