Conciencia de nuestra propia fortaleza cuando la vida nos golpea
24 de Febrero de 2026Y no siempre sabemos la respuesta. Ni siquiera si existe una única manera de afrontarlo. No lo saben aún en CEDIA, el proyecto para mujeres sin hogar de Cáritas Madrid. Y, sin embargo, estos días han estado participando en un taller de defensa personal frenando el golpe, afrontando el golpe, tomando conciencia de su fortaleza y de su capacidad de resiliencia.
Lo que queda claro es que, a veces, la mejor defensa es la prevención. No podemos evitar todas las zancadillas ni acertar siempre en nuestras decisiones, pero una red familiar estable o el acceso a la educación pueden prevenir ciertas situaciones de riesgo. Además, hay habilidades sociales y personales que podemos entrenar y que actúan como prevención, como mejorar la autoestima, reforzar la seguridad o fortalecer la autonomía.
Muchas de estas competencias se trabajan en los programas de acompañamiento con mujeres vulnerables y sin hogar, dentro del proyecto CEDIA. En esta ocasión, el Taller de autodefensa ha estado dirigido a las mujeres participantes, con el objetivo de reforzar su seguridad personal, su confianza y su bienestar emocional.
Las mujeres que han asistido al taller destacan la importancia de estos espacios, ya que muchas han atravesado situaciones de violencia y vulnerabilidad a lo largo de sus vidas. Recordemos que si ser persona sin hogar es estar en exclusión, ser además mujer y pasar noches o días en la calle multiplica el riesgo; las mujeres sinhogar son vejadas y abusadas en muchas ocasiones. Por eso, a través del aprendizaje de técnicas de autodefensa, no solo adquieren herramientas prácticas, sino también una mayor conciencia de su propia fortaleza.
“Aprender a defendernos nos da seguridad y nos hace sentir cada vez más fuertes”, resumen las participantes, reflejando el impacto real y transformador del taller.