León XIV en su primera Navidad: la paz nace de acoger la fragilidad humana

Pilar Algarate Pilar 27 de Diciembre de 2025

El papa León XIV celebró su primera Navidad como Sucesor de Pedro presidiendo la Eucaristía del 25 de diciembre en una Basílica de San Pedro abarrotada de fieles y fielas, mientras miles de personas siguieron la celebración desde la plaza vaticana, a pesar de la lluvia persistente. En su homilía, el Pontífice subrayó que la Encarnación revela a un Dios que se hace presente en la fragilidad humana y que la paz solo es posible cuando se acoge el sufrimiento de quienes viven situaciones de mayor vulnerabilidad.

El Santo Padre recordó que el llanto del Niño Jesús representa hoy la voz de tantas personas sin palabra ni derechos: poblaciones afectadas por la guerra, personas desplazadas, quienes viven sin hogar y generaciones jóvenes marcadas por la violencia. Frente a esta realidad, llamó a la Iglesia a abandonar la indiferencia y a caminar por la senda de la ternura, el diálogo y la solidaridad, afirmando que “la paz de Dios nace de un sollozo acogido”.

Tras la celebración, el Papa dirigió el mensaje Urbi et Orbi desde el balcón central de la Basílica Vaticana, donde insistió en que la paz es fruto de la responsabilidad personal y colectiva. Invitó a rechazar el odio y la confrontación, y a promover el diálogo y la reconciliación, especialmente en los contextos de conflicto. En sus palabras tuvo un recuerdo especial para las personas que sufren las consecuencias de las guerras, la pobreza, las migraciones forzadas y las catástrofes naturales.

En el marco final del Jubileo de la Esperanza, León XIV recordó que Cristo permanece como puerta siempre abierta y deseó a todas las personas una Navidad serena, marcada por la cercanía, la acogida y la paz.

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