Jueves Santo: Amar hasta el extremo
Pilar Algarate Pilar 2 de Abril de 2026Lecturas: Libro del Éxodo (Ex 12, 1-8.11-14); Salmo 115 (116); Primera carta de San Pablo a los Corintios (1 Co 11, 23-26); Evangelio según San Juan (Jn 13, 1-15)
El Jueves Santo nos introduce en el corazón del misterio cristiano: el amor que se hace entrega.
En la Última Cena, Jesús no solo comparte el pan y el vino, sino que ofrece su propia vida. La Eucaristía nace como memoria viva de ese amor que no se reserva nada, que se parte y se reparte para que todas las personas tengan vida.
Pero ese amor no se queda en las palabras. Jesús se levanta de la mesa, se arrodilla y lava los pies a sus discípulos y discípulas. Un gesto profundamente humano que rompe esquemas y revela el verdadero rostro de Dios: un Dios que sirve, que se acerca, que dignifica.
En un mundo marcado por desigualdades, exclusión y heridas sociales, este gesto sigue siendo una llamada urgente. Amar como Jesús implica ponerse a los pies de quienes más lo necesitan, reconocer la dignidad de cada persona y construir relaciones basadas en la fraternidad y la sororidad.
Hoy comienza el Triduo Pascual, el tiempo más importante del año litúrgico. Celebramos tres grandes misterios: la Eucaristía como entrega, el mandamiento del amor y el servicio como forma de vida.
El amor hasta el extremo no es solo un recuerdo: es una invitación concreta para hoy.
Una llamada a vivir desde la entrega, el cuidado y la cercanía, especialmente con quienes más sufren.
Lectura del Evangelio: Jn 13, 1-15
Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre y habiendo amado a los suyos, que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.
En el transcurso de la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, la idea de entregarlo, Jesús, consciente de que el Padre había puesto en sus manos todas las cosas y sabiendo que había salido de Dios y a Dios volvía, se levantó de la mesa, se quitó el manto y tomando una toalla, se la ciñó; luego echó agua en una jofaina y se puso a lavarles los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que se había ceñido.
Cuando llegó a Simón Pedro, éste le dijo: “Señor, ¿me vas a lavar tú a mí los pies?” Jesús le replicó: “Lo que estoy haciendo tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde”. Pedro le dijo: “Tú no me lavarás los pies jamás”. Jesús le contestó: “Si no te lavo, no tendrás parte conmigo”. Entonces le dijo Simón Pedro: “En ese caso, Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza”. Jesús le dijo: “El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. Y ustedes están limpios, aunque no todos”. Como sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: ‘No todos están limpios’.
Cuando acabó de lavarles los pies, se puso otra vez el manto, volvió a la mesa y les dijo: “¿Comprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor, y dicen bien, porque lo soy. Pues si yo, que soy el Maestro y el Señor, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies los unos a los otros. Les he dado ejemplo, para que lo que yo he hecho con ustedes, también ustedes lo hagan”.
Preguntas para la reflexión:
- ¿Qué significa para mí hoy “amar hasta el extremo”?
- ¿En qué espacios de mi vida estoy llamada o llamado a servir con más humildad?
- ¿A quién me cuesta más acercarme o reconocer su dignidad?
- ¿Cómo puedo hacer de mi vida un gesto concreto de fraternidad y sororidad?
- ¿Qué lugar ocupa la Eucaristía en mi compromiso con las personas más vulnerables?
Oración:
Señor Jesús,
que en la Última Cena nos enseñaste a amar sirviendo,
haznos personas capaces de salir de nosotras y nosotros mismos.
Danos un corazón humilde
para reconocer la dignidad de cada persona,
y manos dispuestas
para lavar los pies de quienes más lo necesitan.
Que tu entrega en la Eucaristía
nos impulse a vivir con generosidad,
a construir fraternidad
y a cuidar la vida en todas sus formas.
Enséñanos a amar hasta el extremo.
Amén.
Canción para orar:
“Servir es reinar” – Gen Verde
Te proponemos escuchar esta canción en un momento de silencio.
Deja que la letra resuene en tu interior.
Puedes preguntarte:
- ¿Qué palabra o frase me toca más profundamente?
- ¿A qué me invita hoy Jesús a través de esta canción?
Permanece unos minutos en silencio, dejando que ese eco se convierta en oración.
Escuchar canción: https://youtu.be/G1kwFFLE7Yo?si=pYN77fpytJXZNUVs
Jueves Santo en la Catedral de la Almudena. Penitencia y Misa Vespertina
12:00 horas: Celebración comunitaria de la Penitencia, con confesión y absolución individual.
18:00 horas: Misa Vespertina de la Cena del Señor. Al final de la celebración se reserva solemnemente la Eucaristía para ser adorada por los fieles en oración. La Catedral permanecerá abierta hasta las 24 horas para facilitar la adoración de los fieles al Santísimo Sacramento.
Fuente: www.archimadrid.es
Jueves Santo en Roma
Misa Crismal - 9.30 h.
«Cena del Señor» – Misa vespertina - 17.30 h.