José Cobo: «Lo vivido estos días puede ser un recuerdo hermoso o una semilla fecunda para nuestra Iglesia»
Pilar Algarate Pilar 21 de Junio de 2026En una catedral de la Almudena abarrotada, la diócesis de Madrid celebró este sábado una Eucaristía de Acción de Gracias por los frutos de la visita del papa León XIV. La celebración, presidida por el cardenal José Cobo, reunió a numerosas personas que, de una forma u otra, participaron en los distintos actos celebrados durante la estancia del Santo Padre en Madrid.
Al inicio de la celebración se elevó una oración de gratitud «por el inmenso don que ha supuesto para todos» la presencia del Sucesor de Pedro en la diócesis. También se agradeció el trabajo generoso de tantas personas, instituciones, voluntariado, artistas, músicos y profesionales que hicieron posible este acontecimiento. Entre ellas se encontraban muchas de las personas que colaboraron directamente en la organización de los actos y el coro de más de 400 voces que acompañó con sus cantos las celebraciones presididas por el Santo Padre.
En su homilía, el cardenal José Cobo invitó a la Iglesia diocesana a dejar atrás los miedos y a alzar la mirada. Partiendo del Evangelio del día, recordó que Jesús repite hasta tres veces: «No tengáis miedo», una llamada que resuena con fuerza en un tiempo marcado por los cambios, la incertidumbre y la fragilidad de muchas seguridades.
«Cambian las tecnologías, cambian tantas cosas, las relaciones sociales, las cosas que nos parecían seguras se nos van desvaneciendo», señaló el arzobispo de Madrid. Ante esta realidad, recordó que el Evangelio sigue ofreciendo una palabra de confianza y esperanza.
El cardenal vinculó esta llamada con uno de los mensajes centrales de la visita del papa León XIV: «Alzad la mirada». Una invitación que, según explicó, permitió descubrir durante estos días la generosidad de tantas personas, la capacidad de colaboración de la Iglesia y la fuerza de una esperanza compartida.
«Necesitábamos descubrir que hay esperanza en medio de tantos miedos», afirmó. Asimismo, destacó que la visita ayudó a sacar a la luz «lo mejor de nosotros mismos», haciendo visible la entrega de muchas personas y la comunión vivida entre comunidades, instituciones y diócesis.
Que la visita no se quede en el móvil
José Cobo planteó después una pregunta directa a los asistentes: «¿Qué hacemos con esto que hemos vivido?». Y advirtió del riesgo de que todo quede reducido a fotografías, vídeos o recuerdos.
«Estos días pueden quedar en nuestra memoria como algo hermoso que pasó o pueden convertirse en una semilla fecunda para cada uno de nosotros y para nuestra Iglesia», afirmó.
Por ello, invitó a seguir el ejemplo de María, que guardaba los acontecimientos y los meditaba en su corazón. «No dejéis pasar esta oportunidad, porque si no, la visita se queda en el móvil. Guardémosla en el corazón», expresó.
El arzobispo animó a las comunidades, parroquias, grupos y familias a releer lo vivido durante la visita del Santo Padre y a preguntarse: «¿Qué nos ha dicho Dios en estos días? ¿Por dónde hemos visto el paso de Dios?».
La eucaristía concluyó con una llamada a mantener viva la esperanza despertada durante la visita de León XIV y a seguir anunciando el Evangelio con valentía. «Lo que escucháis al oído, proclamadlo desde las azoteas», recordó el cardenal, invitando a que todo lo vivido siga dando fruto en la vida de la Iglesia madrileña y en su servicio a las personas más vulnerables.