El “sí” de José, el sí de un padre
Maria Angeles Altozano 19 de Marzo de 2026Con frecuencia se hace referencia al sí de María, a su entrega absoluta a la voluntad del Padre. Su sí a la vida, su sí confiado a lo que Dios le pedía.
Pero hay otro sí, latente, del que hablamos menos: un sí cercano y familiar. El sí de San José. Porque el suyo es un sí al Padre, pero también el sí de un padre.
José es una figura humilde, quizá más cercana a nuestra propia esencia humana. Como padre, cumplió con dos tareas esenciales: ofrecer a su hijo unos valores que despertaron en él su vocación, la de amar a Dios; y, al mismo tiempo, cultivar en él el amor por su familia y por su oficio, el de carpintero que heredó.
Pero hubo un sí aún más grande: el sí a la libertad. El de dejar que su hijo hiciera su propio camino. El que permitió a Jesús abandonar casa, oficio y familia para anunciar un Reino nuevo; y todo ello, pese a las dudas y los temores. Ese sí, lleno de amor, estuvo siempre del lado de la entrega y de la confianza.
Así aceptan los padres la responsabilidad de educar a sus hijos desde la libertad: sembrando, amando, confiando y, cuando llega el momento, dejando ir. José es un guía paciente, firme y silencioso.
Este 19 de marzo, Día del Padre y de San José, decimos sí al amor fiel, humilde e incondicional de nuestros padres. Celebramos a San José y a todos los padres, y también a quienes ejercen como tales. Son quienes, con su ejemplo, su cuidado y su respeto, despiertan en nosotros una vocación y nos dan la libertad de elegir.
¡Feliz Día del Padre!