Contar la realidad al alumnado madrileño, una forma de ser coprotagonistas de historias con finales felices
3 de Febrero de 2026Contar un cuento no siempre es hablar de ficción. Hay cuentos que son verdad, que huelen a herida o a esperanza. Hay cuentos tan reales como la propia vida. De esos cuentos, con nombre propio e historias reales detrás, saben mucho las personas que colaboran en el equipo de Sensibilización de Cáritas Vicaría VIII.
Y son los que, de una forma amena y cercana, han ido a contar al alumnado del Colegio Aldebarán, en Tres Cantos, con el objetivo de abrirles los ojos a la realidad social que les rodea, además de mostrar cómo Cáritas Madrid da respuesta a esas situaciones diversas, con protagonistas que van desde una madre sola al cuidado de sus hijos, retomando las riendas de su vida en una nueva ciudad, hasta un joven que se ve viviendo en la calle, o unos abuelos a quienes nadie visita. Los cuentos de la vida.
A través de un lenguaje cercano, les han explicado la importancia de ayudar al prójimo y las formas en las que las personas pueden colaborar, para que haya más finales felices. Este tipo de iniciativas ayuda a que el alumnado comprenda que, pese a su edad, también puede implicarse en la construcción de una sociedad más justa y solidaria.
Para facilitar la comprensión de estos valores, se narran cuentos —de verdad y de mentira—, cuentos con un mensaje solidario que ponen voz e imágenes a realidades sociales concretas. A través de las historias, el alumnado ha podido acercarse a situaciones de vulnerabilidad presentes en la vida cotidiana, comprendiendo que detrás de cada cuento hay personas reales.
Además, se han llevado a cabo otras dinámicas participativas y educativas, adaptadas a las distintas edades. “Estas actividades han resultado muy amenas y motivadoras, favoreciendo un aprendizaje significativo y cercano para los niños y niñas”, ha comentado una de las profesoras del centro.
Por su parte, la Vicaría ha destacado la motivación e implicación del alumnado. Los niños y niñas han mostrado interés durante todo el encuentro y han agradecido la experiencia de sensibilización, valorándola como una oportunidad para conocer la labor que desarrolla Cáritas Madrid y, por qué no, como una oportunidad para que, en un futuro cercano, ellos también sean coprotagonistas de historias con final feliz.