Un compromiso con la inclusión de quienes viven en situación de sinhogarismo o exclusión
26 de Noviembre de 2025Todos los arciprestazgos de Vicaría II, junto con sus personas responsables y el equipo de sensibilización, han preparado un encuentro centrado en la exclusión social y la motivación de personas voluntarias, con especial atención a la realidad del sinhogarismo.
La jornada se ha desarrollado en dos sesiones, distribuidas en una de mañana, en la parroquia de San Romualdo, y otra de tarde, en la parroquia de La Blanca. Durante el encuentro se ha presentado de forma resumida la realidad del sinhogarismo, sensibilizando sobre los distintos aspectos de la clasificación Ethos y compartiendo material audiovisual que ha ayudado a profundizar en la temática.
Las personas voluntarias han participado en dinámicas de grupo en las que han reflexionado y puesto por escrito tanto las frustraciones como los motivos de satisfacción que experimentan en su labor. Posteriormente, han comentado algunas de estas reflexiones en voz alta, logrando una gran participación y aportaciones sustanciosas que han enriquecido la jornada.
La tercera parte del encuentro se ha dedicado a la presentación de tres proyectos de Cáritas Madrid por parte de sus personas voluntarias y de los equipos técnicos: el Taller de Primeros Pasos, SOIM y Punto de Encuentro, dirigidos a personas recién llegadas a España; el proyecto de SOIVI, de asesoramiento en vivienda; y el proyecto de San Felipe Neri, enfocado en personas con problemas de salud mental en situación de exclusión o con episodios depresivos.
Estas presentaciones han sido muy bien valoradas por las personas voluntarias, pues han sensibilizado sobre la problemática real y han ofrecido herramientas prácticas para desarrollar su labor en Cáritas.
Durante la jornada se ha reafirmado la importancia de la empatía como valor esencial ante las personas en situación de vulnerabilidad, así como la escucha activa como herramienta clave para comprender las necesidades de quienes más lo requieren.
La jornada ha reforzado el compromiso de las personas voluntarias con la inclusión social y el acompañamiento de quienes viven en situación de vulnerabilidad, y ha reafirmado el valor de la empatía y la escucha como acciones transformadoras.