Cáritas Madrid actúa ante la situación de emergencia vivida por viajeros venezolanos en el aeropuerto de Barajas

9 de Diciembre de 2025

La cancelación de varios vuelos Madrid–Caracas ante la tensión en el espacio aéreo venezolano dejó en las últimas semanas a cientos de ciudadanos venezolanos sin posibilidad de regresar a su país. En este contexto, Cáritas Diocesana de Madrid respondió con celeridad para atender la situación de emergencia. «Desde Aena se nos pidió ayuda el jueves», explica Pilar Algarate, secretaria general de Cáritas Madrid, en referencia al día 4 de diciembre, previo al puente de la Inmaculada.

Entre las personas afectadas había más de una veintena que, por no disponer de recursos ni redes familiares en Madrid, «iban a tener que dormir en la calle». Aquellas en situación especialmente vulnerable, por motivos de salud o necesidad de seguimiento médico, fueron derivadas a Cruz Roja o a la Comunidad de Madrid, mientras Cáritas organizó de forma inmediata una primera acogida para esa misma noche en un albergue de Moratalaz gestionado por los scout. Sin embargo, esa solución solo podía mantenerse durante la noche del jueves.

El viernes 5 de diciembre, ante la falta de una respuesta clara por parte de la administración y «la incertidumbre de las familias», Cáritas Madrid habilitó de urgencia su casa de Cercedilla —habitualmente destinada a encuentros y actividades formativas— para ofrecer un alojamiento temporal seguro. «Habilitamos ese espacio, que no es de emergencia», detalla Algarate, explicando que se actuó con rapidez para acondicionarlo con calefacción, mantas y una cena caliente proporcionada por un restaurante de la zona.

La organización del traslado se realizó mediante la empresa de autobuses que presta habitualmente servicio en la Cañada Real los viernes. El matrimonio encargado de la casa pudo adquirir alimentos para todo el fin de semana, mientras que las Cáritas parroquiales del arciprestazgo de Villalba se movilizaron para aportar toallas, facilitar lavadoras y acompañar a las familias en sus necesidades básicas.

En total, 26 personas fueron acogidas. Una familia con dos menores se incorporó el sábado. Estaba previsto que todas permanecieran en Cercedilla hasta el martes 9 de diciembre, pero el domingo recibieron información sobre la posibilidad de volar a Venezuela al día siguiente. Veintiuna personas pudieron hacerlo el domingo y las cinco restantes han salido este martes, «porque, en teoría, tienen otro vuelo mañana a primera hora».

Pilar Algarate ha querido subrayar «la solidaridad de toda la red de Cáritas», que en apenas hora y media se movilizó y «organizó todo, cuando nosotros nos enteramos de esta emergencia». 

«Al final, hemos podido dar respuesta como nos pide el Evangelio, poniendo a las personas en el centro y sacando lo mejor de cada uno», señala. La secretaria general ha agradecido especialmente «el trabajo de Acogida Central», que se desplazó al aeropuerto el mismo jueves, así como el apoyo de Innovación y Transformación, Servicios Generales y el Área Jurídica, que elaboró el documento necesario para formalizar la acogida transitoria.

En este tiempo de Adviento, añade, cobran fuerza las palabras del cardenal José Cobo en la homilía de la Inmaculada: «¿Dónde estás?». Una llamada que —en palabras de Algarate— «nace de una búsqueda amorosa y que nos invita a situarnos junto a quienes necesitan ser acompañados». «Lo vivido estos días es, precisamente, una respuesta concreta a esa invitación: una comunidad que se moviliza y abre caminos, ofreciendo a quienes atraviesan momentos de incertidumbre un lugar seguro, cercano y fraterno»

Galería multimedia

#Acogida #Adviento #Venezuela
Volver