El empleo, un proceso de lucha y de oportunidades

admin admin admin 20 de Abril de 2022

«No perder la esperanza, luchar y ser positivo, porque hay salida».

Simona Floristean, mujer acompañada desde los servicios diocesanos de Vivienda y Empleo.

Simona Floristean y su marido tienen ahora un trabajo estable que les permite vivir y pagar el alquiler de su nueva casa en Alcalá de Henares. «Ahora vivimos bien», nos dice Simona. Este es el final feliz de una historia que no ha sido fácil, donde se han encontrado muchas trabas en el camino que les hicieron perder la fe y la esperanza y sentir miedo y vergüenza. Sin embargo, también supieron pedir ayuda. Contactaron hace seis años, después de tocar fondo y verse durmiendo tres noches en la calle, con Cáritas Madrid.

Ellos, de origen rumano, habían venido en 2004 «buscando una vida mejor». Y así fue durante un tiempo. Pero, con la crisis de 2008, vinieron los reveses que les hicieron vivir a la sombra de la incertidumbre, donde «nunca sabías qué iba a traer el día de mañana». Fueron saltando de trabajo en trabajo, temporales en unos casos, informales en otros, y siempre precarios. Después, cuando comenzaban a remontar, llegó la pandemia. Y de nuevo los empleos precarios y los subsidios que no fueron suficientes. Perdieron su casa. Perdieron la esperanza.

En este tiempo, han pasado por diferentes recursos, desde el centro CEDIA 24 Horas para personas sin hogar, hasta la Casa de Acogida San Agustín y Santa Mónica o el residencial JMJ. También les han ofrecido formación y asesoramiento que les han ayudado a encontrar de nuevo un trabajo estable.

Que ahora contemos su historia como ejemplo de caso de éxito forma parte de un proceso de acompañamiento largo, pero necesario, que, como dice Simona, «ha sido posible porque hemos seguido luchando, pero también porque hemos contado con el apoyo necesario para seguir adelante, sin apoyo no es posible». Enormemente agradecida con Cáritas Madrid, asegura con emoción que «las palabras valen más que el dinero; nunca nos han agobiado, nos han dado el tiempo necesario y la esperanza de que algún día sería posible conseguir un trabajo estable y tener nuestra propia vivienda». Como así ha sido. Por eso, ahora su mensaje para otras familias como la suya, que buscan una oportunidad laboral para salir adelante por sí mismas, es que «no dejen de creer, que no pierdan la esperanza, aunque no sea fácil, que sepan pedir ayuda, que luchen y que sean positivos, porque hay salida».

empleo, Campaña 2022
Campaña por el empleo 2022
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