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Seguimos en el camino cuaresmal. Vivir la experiencia de encuentro con Dios es el indicador del camino

Lecturas del Tercer domingo de Cuaresma:  Éx 20, 1-17; Sal 18; 1Cor 1, 22-25; Jn 2, 13-25.

 

Cáritas Madrid. 4 de marzo de 2018.- Seguimos en el camino cuaresmal. Vivir la experiencia de encuentro con Dios es el indicador del camino. Experimentamos una vez más el don de Dios y su sabiduría. Ahora el ser humano, nosotros, debe responder. Los mandamientos son un pacto, y debemos actuar en consecuencia, porque todo pacto obliga a su cumplimiento y obliga en sus contenidos.

 

Corremos el riesgo de entender este encuentro como un intercambio de intereses, de venir a cumplir una norma y olvidarnos de lo que pasa en nuestro entorno, donde hay muchos que está sufriendo. El riesgo de hacer una tienda para quedarnos en las nubes. El riesgo de convertir la casa del Pueblo de Dios en un mercado.

 

Hoy Jesús también nos grita y nos alienta y nos abre horizontes de vida: el culto es la vida entregada y aquí, en la liturgia, podemos encontrar luz y aliento.

 

Seguimos en el camino cuaresmal. Vivir la experiencia de encuentro con Dios es el indicador del camino. Experimentamos una vez más el don de Dios y su sabiduría. Ahora el ser humano, nosotros, debe responder. Los mandamientos son un pacto, y debemos actuar en consecuencia, porque todo pacto obliga a su cumplimiento y obliga en sus contenidos.

 

Dios, de muchas maneras, nos muestra que sus planes no son nuestros planes no son nuestros planes; su sabiduría no es como la de los hombres; sus caminos no son nuestros caminos. Para nosotros, la cruz se presenta como fracaso, como algo absurdo. Los hombres hemos convertido el espacio de oración en lugar para el negocio.

 

Jesús ante las respuestas de los hombres reacciona. Su fidelidad a Dios le hace enfrentarse a los criterios humanos, y a costumbres y a muchas de las tradiciones. Su vida transcurre según la voluntad de Dios. No desde la lógica humana. Los primeros discípulos reaccionan ante el mensaje y las actuaciones de Jesús. Vivimos en un contexto social que necesita nuestra reacción. No podemos vivir la religión de cualquier manera.