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Por tu sonrisa, por tu mirada... merece la pena luchar.

Amor, temor, felicidad, confusión, euforia… esto es lo que sienten nuestras mamás, que viven en el Hogar Santa Bárbara de Cáritas Madrid, pero que la sonrisa de sus bebés, sus miradas… les hace fuertes para seguir luchando.

 

Cáritas Madrid. 15 de septiembre de 2014.- Nadie dijo que tener hijos era fácil, y menos si eres madre soltera. Y es por ello que nació el Hogar Santa Bárbara de Cáritas Madrid para acoger y acompañar a mujeres embarazadas sin apoyo familiar ni social. En estos últimos meses tres hermosas  princesas han llegado a esta vida, y han hecho muy felices, dentro de las dificultades, a sus mamás. Pero ellas saben que no están solas, y que cuenta con el apoyo de voluntarias, religiosas y educadoras que se encuentra en el Hogar.

 

Como cualquier mamá al ver a sus bebés por primera vez, viendo esos ojitos mirándolas, supieron que es mirada era todo lo que necesitaban de ahora en adelante para luchar por su bebé, y para ello se están apoyando en el Hogar Santa Bárbara. El objetivo principal del proyecto es facilitar alojamiento y acompañar en todo el proceso de embarazo, parto y postparto a mujeres jóvenes que se encuentran en dificultad de poder afrontar la nueva situación personal que están viviendo. Es necesario acompañar el miedo mezclado con la esperanza y felicidad de muchas mamás que no tienen con quien compartir estas emociones, donde muchas se sienten en un laberinto sin salida, cuando se enteran que están embarazadas, sobre todo por la falta de recursos económicos y de redes sociales y familiares.

 

“Nuestro trabajo es que se sientan como en casa, que se sientan queridas y cuidadas, para que puedan terminar tranquilas su embarazo y el bebé llegue al mundo en unas condiciones óptimas” nos dice una voluntaria del Hogar.

Una mamá le decía a su bebé “por tu sonrisa, por tu mirada... merece la pena luchar, y mirar hacia adelante”.

En este hogar, todos juntos, voluntarios, religiosas, educadores y las mamás conforman una gran familia,  que con el apoyo mutuo logran, día a día, dar pasos hacia un futuro más esperanzador.

 

La estancia de las mujeres en el Hogar es temporal; por eso, desde el momento que entran en la casa, se traban desde diferentes campos; orientación laboral: ayuda para encontrar una vivienda, cuidado del bebé, a medio y largo plazo… para, al final del camino en el Hogar Santa Bárbara, puedan encontrar una mayor autonomía que permita llevar a las mamás y a sus bebés una vida estable, lo más normalizada posible.