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 Nuevo comienzo que conlleva espera y esperanza

Hoy celebramos el segundo domingo de Adviento.

 

Cáritas Madrid. 10 de diciembre de 2017.- El pueblo de Israel encontró ruinas y tierras ocupadas en su vuelta del destierro. Nuestra mirada a la realidad social también nos habla de dolor, sufrimiento, desánimo en muchas personas. Las causas son variadas. El pueblo de Israel vivía estos momentos de incertidumbre. Los profetas, hablando en nombre de Dios, quieren consolar a su pueblo. Sus palabras son presencia de Dios. Todo apunta a un nuevo comienzo.

 

Nuevo comienzo que conlleva espera y esperanza. Nosotros estamos llamados a este nuevo comienzo. Estamos invitados a participar del proyecto de salvación. Hay profetas entre nosotros que siguen hablando; hay signos de nuevos comienzos; hay propuestas para nuevos proyectos.

 

No parece que sea el entusiasmo, precisamente, lo que domina en nuestras comunidades y en nuestra sociedad. Y el Señor quiere levantar el ánimo y darnos fuerza para ponernos manos a la obra, en estado de obras abriendo caminos, apresurando la llegada de los cielos nuevos, de ese otro mundo posible, de esa otra Iglesia posible.

 

Dios se hace compañero de camino en esta aventura. Es tiempo de levantar la vista y abrirse a la realidad que nos sostiene, nos tiene y tira de nosotros.

 

Corona de Adviento

En este segundo domingo de Adviento encendemos la vela verde. El color verde dentro de las celebraciones litúrgicas simboliza el tiempo ordinario, la cotidianidad de la vida, de hecho el color de la naturaleza es verde. Se nos invita a vivir nuestro día a día iluminándolo con la Palabra del Señor que nos nutre, nos consuela y nos interpela a vivir desde los valores del Reino.

 

Los profetas mantenían encendida la esperanza de Israel, le ayudaban a ver con ojos nuevos la realidad. Nostros, hoy, situados en la misam confianza en el Señor. Ese Señor que oye los gritos de su pueblo -los periódicos nos lo señalan-; encendemos esta segunda vela.

 

Abramos nuestra vida y nuestros ojos para que el Señor del Reino sea percibido entre nosotros y se mantenga viva una esperanza activa entre nosotros. ¡Ven pronto, Señor, que te veamos a Ti que viniste, vienes y vendrás!

 

Oración

Con esta segunda luz que encendemos,

te pedimos, Señor, que la Luz de tu Palabra

ilumine vuestras vidas

a fin de poder "vivir de forma extraordinaria

nuestro tiempo ordinario".

Señor, que seamos reflejo de tu luz atrayente y seductora.

¡Maranatha, ven, Señor Jesús!