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"La rueda de la vida va girando, y hay que adaptarse a ella"

Carlos consigue trabajo, gracias a la formación recibida en la acción formativa de Certificados de Profesionalidad en Atención a Personas Dependientes en Instituciones Sociales, impartido por el Servicio Diocesano de Empleo de Cáritas Madrid.


Cáritas Madrid. 13 de noviembre de 2015.- Al finalizar el curso hablamos con Carlos, uno de los usuarios asistentes que nos ha alegrado con la gran noticia de contarnos que ha sido contratado en la residencia donde realizaba las prácticas del certificado de profesionalidad. La inserción laboral es nuestra gran esperanza cuando realizamos una formación, como les dice José Rueda, responsable voluntario del Centro de Capacitación Eduardo Rivas, al finalizar un curso a los asistentes: "no nos deis las gracias, darnos la alegría de que habéis encontrado un trabajo".

 

Nazaret, profesora de competencias profesionales, nos explica el itinerario que realizan los alumnos desde su llegada, en una situación complicada emocional y laboralmente, hasta su salida con un gran éxito de inserciones en el sector, "ya han sido seis personas contratadas y acaban de terminar sus prácticas".

 

Al principio se realiza el taller de competencias donde se trabaja para rearmar a las personas y empoderarles sobre los que son capaces de hacer, como resolver conflictos y las responsabilidades como trabajadores; después se realiza la parte propiamente técnica teórica y finalmente las prácticas en empresas del sector.

 

Carlos, lleva 15 años en España, es procedente de El Salvador, en su vida profesional se ha dedicado a varios oficios, siendo su principal actividad la de actor de teatro de titeres,  como muchas otras personas ha tenido que reinventarse y adaptarse de nuevo a las necesidades del mercado laboral. La rueda de la vida gira y hay que adaptarse, nos dice...

¿Cómo ha sido tu experiencia en el curso?

He terminado muy contento, y he sido contratado en la residencia, figuraté que bien.
Tenía algo de formación al respecto del cuidado de personas, pero no había hecho una formación tan amplia y especifica y con tantas posibilidades para trabajar. Con el grupo de compañeros me he sentido muy a gusto, hemos compartido mucho, y me siento agradecido con el centro y los profesores. También se que he puesto mucho de mi parte y hoy tengo mi titulación.


¿Qué crees que han valorado en la residencia a la hora de contratarte?

El lugar donde me toco realizar las prácticas, es una psicoresidencia, donde hay personas con graves problemas cognitivos. Mi papel como auxiliar no es solo ayudarles a comer o asearles, he buscado la forma de motivarles a una vida más feliz mediante terapia musical, y ello he podido hacerlo gracias a mi experiencia anterior, mi actitud ha sido fundamental.

¿Por qué terapia musical?

Son personas que cuentan con una capacidad de atención limitada, pero la música nunca la perdemos, es de hecho lo primero que adquirimos desde que nos hallamos en el vientre materno, es innata y trabajar desde la música les ayuda a su autonomía y bienestar.

¿Qué valoras que debe tener un auxiliar?

El trato humano y afectivo es fundamental, hacer sentir a las personas acompañadas y atendidas y por supuesto una buena educación es esencial.

He tenido la desgracia de vivir 15 años de guerras en mi país, y puedo decir que aprendí que todo se puede dialogar, en todos los niveles de la vida, soy discreto y voy a trabajar.

¡Muchas gracias Carlos por hablarnos de ti y tu experiencia!