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La mejor recompensa es la sonrisa

Futuras madres en situaciones de dificultad acuden al Hogar Santa Bárbara y aquí reciben apoyo para convertirse en testimonios de vida. Esta vez dos mellizos, llamados Aurora y Armín, colman de alegría a quienes forman parte de este proyecto en Cáritas Madrid.


Cáritas Madrid. 3 de febrero de 2015.- Hacer nueve meses el corazón de una mujer latió más rápido rápido de lo habitual.


Bastó una noticia para causar esta sensación: estaba embarazada, ya no estaba sola y llevaba consigo una vida, con un corazón que también estaba por latir.


Ahora, después de tanta espera, los latidos se aceleran nuevamente, una sonrisa aparece y el pecho de esta madre se queda pequeño para contener la emoción cuando contempla dos rostros que resumen su existencia; dos mellizos que con alegría recibe el Hogar Santa Bárbara, entre las atenciones y bendiciones que brindan las religiosas que colaboran en este proyecto de Cáritas Madrid. Estas nuevas "personitas" se llaman Aurora y Armín.


El camino hacia la maternidad no es sencillo, sin embargo aún dentro de familias monoparentales o con dificultades familiares el milagro de traer al mundo una nueva vida es posible. El Hogar Santa Bárbara hace realidad esta premisa dando apoyo a las mamás antes, durante y después del embarazo. 


Así, voluntarios, religiosas y educadores unen sus esfuerzos, para garantizar la atención integral que brinde seguridad a las futuras madres que a menudo carecen del soporte familiar o de un entorno adecuado para llevar a buen término su embarazo.


Una vez las mujeres acuden al Hogar Santa Bárbara, un camino hacia la esperanza comienza a construirse y la posibilidad de ser madres con dignidad se concreta. Este proceso luego evoluciona a la recuperación de la autonomía y el logro de una estabilidad para madre e hijos, a través del acompañamiento post-parto.


Cada mujer es una historia y un reto para la red de apoyo que, desde Cáritas Madrid, se vuelca con la ilusión como constante. Y una certeza queda entre los pasillos de la casa, esa sensación que se renueva cada vez que la noticia de una nueva vida llega al Hogar: La mejor recompensa es, sin duda, la sonrisa de las madres al tener en brazos a sus pequeños.