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La experiencia de fe en el pobre

Encuentro de Voluntariado de Cáritas Vicaría IV.

 

Cáritas Madrid. 14 de octubre de 2016.- Ha tenido lugar en la Vicaría IV de Cáritas Madrid un encuentro de voluntarios, en el que Cristina Calero, Hermana de la Caridad, hizo una profunda y preciosa presentación titulada "La experiencia de fe en el pobre".

 

Asistió al encuentro un nutrido grupo de voluntarios de la Vicaría IV, el vicario episcopal, don Juan Carlos Merino, el director, don Pedro de Luis y la subdirectora doña María Antonia Ruíz.

 

El encuentro, moderado por don José Luis Pascual, responsable de voluntariado de la Vicaría IV, comenzó con una oración rezada con los presentes por don Cesar Montero, sacerdote coordinador de la Vicaría IV de Cáritas Madrid. Continuó con unas palabras de bienvenida del director de la Vicaría IV, y prosiguió con una intervención el Vicario. Subrayó la enorme ilusión que ponen los voluntarios en sus tareas y dijo que era un inmenso regalo poder participar de la predilección del Señor por los últimos, por los más necesitados. Recordó a San Ignacio cuando dijo que el amor se pone más en las obras que en las palabras y subrayó el papel de Cáritas de renovar el servicio por los pobres y restablecer la dignidad de todos los que acuden en busca de ayuda. Cáritas lucha por una sociedad más justa.

 

El Vicario terminó su intervención presentando a la ponente, Cristina Calero, Hija de la Caridad, enfermera de profesión y por vocación, que en la actualidad trabaja en el proyecto del hogar de Belén, tras haber trabajado en hospitales, con enfermos de SIDA, en parroquias de Vallecas, ayudando a jóvenes, etc.

 

Cristina comenzó su presentación contándonos lo que hacen en la casa de Belén, dónde acompañan en el proceso de morir, en un ambiente de familia, a niños muy enfermos, algunos con SIDA, con enfermedades raras, en situaciones letales y sociales muy complicadas. También acompañan el duelo de las familias en estas situaciones tan duras.

 

Antes de entrar en la presentación propiamente dicha, Cristina nos habló de Saúl, el último niño que murió, hace casi un año, en la casa de Belén. Le acogieron para morir en paz (lo hizo en brazos de su padre y de Cristina), tras haber estado ingresado dos años en el hospital Doce de Octubre, cuando ya no le admitían en ningún hospital. Hicieron todo el duelo en la casa de Belén y, a pesar de que la familia no era católica, hubo una despedida con cánticos y lecturas del Evangelio. En palabras de Cristina, “mientras Saúl estuvo en la casa, eso permitió descubrir la experiencia y la presencia del Señor Resucitado en un niño de dos años”. Actualmente, los padres de Saúl siguen acercándose a la casa de Belén y no paran de dar gracias a Dios por cómo murió su hijo.

 

Cristina nos dijo que nos hablaba desde su fe y su experiencia, condiciones que hacen posible encontrar a Dios en el pobre. Habló de Cáritas como el rostro de la Iglesia samaritana, como la expresión de toda la Iglesia que mira a los pobres.

 

En su profunda e interesante charla, titulada “La experiencia de la fe en el pobre”, se abordaron los siguientes temas:

 

1. Fundamentos de acción caritativa. Los pilares de la acción caritativa con los pobres son Dios, Jesucristo y la Iglesia.
    ⁃    Dios es parcial en favor de los pobres, tiene preferencia por ellos; Dios es salvador y liberador antes que creador, es fiel y misericordioso y como dicen muchos salmos, Dios escucha a los pobres.

    ⁃    Jesús de Nazaret es el rostro humano de Dios. En los pobres podemos ver también el rostro de Cristo, que es una buena noticia para ellos. Jesucristo asume la condición de pobre y se identifica con ellos. Jesús se despojó de todo hasta su muerte y además en la cruz. Cada vez que servimos a un pobre con minúscula, servimos a un Pobre con mayúscula, que es Jesucristo.

    ⁃    La Iglesia es el Cuerpo de Cristo en la historia, continuadora de su Misión. El servicio a los pobres es una expresión irrenunciable de la actuación de las comunidades cristianas. Cáritas es la expresión del amor de Dios a los hombres manifestada a través de la Iglesia.


2. La fe como respuesta de amor al amor.

    ⁃    Destacó la idea de la radicalidad, que se recoge muy bien en la frase del Evangelio “tanto amó Dios al mundo que envió a u Hijo único”.

    ⁃    Gratuidad: Así es el amor cristiano, con fe para con Dios y caridad para con los pobres. Jesús, el Cristo, manifiesta el amor del Padre en esta frase: “Como el Padre me ha amado, así os he amado yo”. El voluntario es el alma de Cáritas, porque es quien mejor refleja la gratuidad del amor.

 

3. Consecuencias para nuestra acción caritativa. Son las siguientes:

⁃    Necesidad de una fuerte experiencia de vida interior, apoyada en la Eucaristía, el perdón, la palabra de Dios y la oración. Dijo que había que aprender a mirar a los pobres como los mira Dios, que los pobres nos evangelizan. Añadió que la Eucaristía no se puede disociar de la caridad, que no se puede comulgar con Cristo si no se hace con los hermanos.

⁃    Vivir la atención a los pobres como misión. Cristo es quien clama en el grito de los pobres y así nos lo expresó al decirnos “amaros los unos a los otros como Yo os he amado”.

⁃    Vivir en comunión con la Iglesia. Desde la eucaristía, Cáritas tiene vocación de ser el corazón de la caridad. Los voluntarios son el alma de la institución al expresar su amor de forma gratuita.

 

Con mucha naturalidad, Cristina nos dijo que hacía tiempo que había descubierto su vocación de acompañar a morir, incluso a los no creyentes, como en el caso de Fernando, con quien experimentó que, a través de ella, el Señor se hizo presente en él. Cuando Fernando, ya moribundo le preguntaba por la vida eterna, Cristina le contestaba que iba a ir a un lugar mejor. En esos momentos ella rezaba “Pon Señor el gesto y la palabra oportuna ante el hermano que lo necesita”.

 

Cristina, que en todo momento se mostró sonriente, alegre y vital, terminó su intervención con una bella frase: “Que la caridad de las obras verifique la caridad de las palabras”, tras la cual dio las gracias a los asistentes al evento y contestó algunas de las preguntas que se le hicieron a continuación. 

 

Damos las gracias a Cristina por compartir con nosotros su tiempo y su experiencia en esta tarde tan fructífera y a todos los voluntarios de la Vicaria por su entrega y dedicación.