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«La Cuaresma es un tiempo de mirar de frente a Dios y a los hermanos»

En la Eucaristía de este Miércoles de Ceniza en la catedral, el cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, ha subrayado que en la Cuaresma «el Señor nos invita a la conversión»


Cáritas Madrid. 7 de marzo de 2019.- En la Eucaristía de este Miércoles de Ceniza en la catedral, el cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, ha subrayado que en la Cuaresma «el Señor nos invita a la conversión» y que, como recuerda en su carta semanal, esta «hoy es hospitalidad: dejar entrar a Dios en nuestra vida y dejar entrar a los hermanos».


El purpurado ha explicado que «Dios es misericordioso», «nos abraza» y «nos convoca a un cambio de vida» que pasa por ser conscientes de que somos «imágenes de Dios» y estamos llamados a actuar como «enviados de Cristo». «No echemos en saco roto lo que Dios nos ha dado», ha pedido.


En este sentido, ha abundado en que la Cuaresma es «un tiempo de mirar de frente a Dios y de mirar de frente a los hermanos» y, para lograrlo, el Señor «nos da unas herramientas»: la limosna, la oración y el ayuno.


Al dar limosna, ha detallado el cardenal Osoro, se trata de «dar de lo que sois y de lo que tenéis». «No lo guardéis para vosotros mismos»; «gastemos la vida en lo que vale la pena», sabiendo que la limosna ayuda a «no vivir triste y en desesperanza» pues «alegra el corazón de aquel al que llega».


La oración, por su parte, consiste en mantener «un diálogo con Dios» y hacerlo sin que lo vean los demás, sin ser «hipócritas». «Entra en tu aposento, dialoga con Dios, escucha su Palabra, organiza tu vida desde la Palabra que viene del Señor», ha proseguido.


Por último, el ayuno es «saber prescindir de cosas que incluso son legítimas, nos gustan» porque así «me hago fuerte»: «no me dominan las cosas o mis gustos, sino que yo soy el que domina».

«Dios hoy, a través de la Iglesia, nos dice. “Conviértete y cree en el Evangelio”. Es Cristo mismo que viene a abrazarnos y nos da un tiempo para que descubramos la maravilla de la misión que nos quiere regalar», ha concluido el arzobispo.

Fuente: www.archimadrid.org