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El sábado se celebró la Vigilia de Oración por los Refugiados y migrantes

Osoro: "Ante la tragedia de miles de refugiados, el Evangelio nos llama a ofrecer hospitalidad y justicia".

 

Cáritas Madrid. 14 de septiembre de 2015.- El sábado, en vísperas de la cumbre extraordinaria de la Unión Europea, que se celebra hoy, 14 de septiembre, se celebró en el Seminario de Madrid una vigilia de oración para pedir a los líderes y a la sociedad que antepongan la vida y la dignidad de las personas.

 

Por toda España se celebraron el sábado vigilias y encuentros de oración en respuesta a la petición de Cáritas Española, la Comisión Episcopal de Migraciones, CONFER, el Sector Social de la Compañía de Jesús y Justicia y Paz.

 

En Madrid, dicha vigilia, fue presidida por el arzobispo de Madrid, monseñor Carlos Osoro, quien adelantó su regreso de Oviedo, donde había asistido a la celebración de las bodas de oro episcopales de monseñor Gabino Díaz Merchán, para participar en el encuentro. "El pastor tiene que ir delante, y si no, mal pastor es", dijo.

 

El seminario estaba abarrotado de personas sensibilizadas por la situación de las personas refugiadas y migrantes. Durante la Vigilia pudimos escuchar las palabras de monseñor Carlos Osoro, de momentos de reflexión a través de distintos textos, y de testimonios, todo ello animado por la voz de Migueli y Ain Karem.

 

La lectura de Mateo 25, "tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis...", fue el eje central de la Vigilia de Oración.

 

"Los pobres se acercan a nuestra vida, nos juzgan en un juicio que es de amor", explicó el arzobispo durante la homilía. "Ante la tragedia de miles de refugiados que huyen de la guerra y el hambre, el Evangelio nos llama ser próximos a los más pequeños y abandonados", y a ofrecerles "ternura, hospitalidad y justicia". No basta –advirtió– con elaborar buenos planes. "El ser humano puede tener ideas y proyectos excepcionales, pero tenemos que cambiar el corazón" y aprender a reconocer en el otro a una imagen de Dios. "Hay muchas imágenes que se rompen, que las rompemos nosotros, por no reconocer lo que en verdad son cada uno de los que nos encontramos en la vida, y por no arrodillarnos ante todos los hombres, sean quienes sean. Los más pobres nos urgen".

 

Monseñor Osoro animó a llevar esperanza a las "personas sin hogar, sin patria, a los desposeídos", compartiendo con ellos lo poco o mucho que se tenga, pero sobre todo, estando a su lado. El arzobispo de Madrid recordó la historia que le contó un director de cine de un montañero que sufrió un accidente y se quedó colgando de un precipicio. "Él veía que ese era último momento de su vida. Pero llevaba una radio pequeñita en su bolsa. La enciende y oye que le están buscando. Y ese hombre cuenta que recuperó la esperanza en aquel momento: ¡le están buscando!". Esa es la actitud que demandan hoy de nosotros los migrantes y refugiados. "Cristo busca a todos los hombres. ¿Les buscamos nosotros? ¿Notan que los buscamos? ¿Notan que estamos a su lado, que estamos cerca de ellos, les llega esa noticia?"

 

Información de Alfa y Omega