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El desafío de empezar algo nuevo en la vida

Última formación básica institucional del Curso 14/15 de Cáritas Vicaría II.

 

Cáritas Madrid. 17 de julio de 2015.- Decir que sí a dejarme afectar por la realidad sufriente y no permanecer enredados en lo mío, sino dejarnos enredar en lo nuestro, en la esperanza seductora del voluntariado social de Cáritas, es lo que ha motivado a un grupo de nuevos voluntarios de Vicaría II, que acaban su formación básica estos días, para empezar su compromiso voluntario, ya sea en proyectos y servicios de zona o en Cáritas parroquiales.

 

Decir sí a ser voluntario es una apuesta por la vida, por facilitar contextos y lugares de empuje humanizador a aquellos que se viven abatidos y hundidos porque su vida es frustración, humillación y pocas alegrías.

 

Para ello, antes de empezar el peregrinaje voluntario, saber ubicarnos e informarnos sobre lo que somos como grupo humano y familia organizada, conocer por qué ocurre lo que ocurre yendo a las causas originales de la injusticia. Qué posibilidades y propuestas hay para poder incorporarse a este tren de la vida que es toda la red solidaria de Cáritas Madrid, y todo ello desde mis dones y pobrezas como persona para saber dónde puedo aportar más y que eso me enriquezca en valores y posibilidades relacionales con los demás. Porque yo soy desde el tú y juntos elaboramos el nosotros que hace de la existencia humana un desafío apasionante a pesar de tener como inseparables compañeros de viaje al sufrimiento y al fracaso, que mirados desde la sonriente esperanza, a todos nos ayuda a ser mejores personas y a aprender unos de otros.

 

Felicidades a los nuevos voluntarios por ensanchar horizontes de grandeza humana desde Cáritas y por desplegar velas de humanidad a pesar de los recios vientos y tormentas amenazadores de la pobreza y la exclusión. ¡¡Enhorabuena!! Sus vidas tendrán más sentido y serán mas felices. Se demuestra cada día...Miles de corazones así lo viven y así lo demuestran. Cada vez que una persona dice sí a ser voluntaria, el tesoro espiritual humano crece.