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Cuando la realidad comienza a hablar

Escuela de vida en el barrio de Salamanca de Cáritas Vicaría II.


Cáritas Madrid. 9 de febrero de 2018.- Solemos funcionar y vivir muchas veces como si Dios no existiera, o no lo tuviéramos en cuenta en nuestros desvelos más intimistas y decisorios, pues nos configuramos una existencia fragmentada y dispersa, nada unificada a lo que realmente somos. Y la realidad es única y Dios forma parte de ella. Y es en esa realidad donde Dios ha querido revelarse por diferentes caminos y formas. Tras mirar la actual realidad socioeconómica de nuestro presente, nos toca a los voluntarios de Cáritas escuchar lo que Dios nos habla en esas maneras que son muy entendibles para la sensibilidad social de un agente de Cáritas: Dios nos habla en el sufrimiento humano, en las esperanzas de mejora de la gente, en la armonía de la naturaleza, en el silencio interior, en la propia interacción con las personas en lo cotidiano.. Pero también expresamos las dificultades para escuchar al Hacedor de la vida: dificultades que expresamos los agentes de Cáritas como la injusticia generadora de desigualdades sociales, las distintas violencias que manifestamos las personas, los ruidos y superficialidades que nos anestesian y nos bloquean conectar con nuestro Yo profundo… Saber mirar la realidad desde Dios nos implica tener en cuenta varias cosas.


La contemplación, que es más que la oración. Es tomar conciencia desde dos claves:


-Según la mirada que dirijo desde lo que se cuece en mi corazón, así soy y actúo. ¿Es mi mirada abierta, que acoge la diversidad desde la unificación de realidad, o es una mirada interesada, manipuladora? La mirada de Dios en Jesús es gratuita y siempre al lado de lo humano, recogiendo y elevando nuestras contradicciones, miedos, sin sabores…

-La experiencia que hago de Dios según voy adquiriendo madurez vital para estar en contacto con “esa Fuente que mana y corre, aunque muchas veces es de noche” y voy leyendo los acontecimientos de esa realidad desde esa experiencia que se me regala. Esa Fuente que es un Misterio tremendo y fascinante que no se deja domesticar por ninguna creencia ni ideología. Experiencia en los gestos sencillos…

 

Todo lo humano es revelación de Dios. Donde otros ven cosas, otros vemos signos evocadores y cuestionadores de nuestros estilos de vida, actitudes, formas de relacionarnos, de categorizar el mundo y las personas.. Ser contemplativos para vivir como Jesús, callejeando, dejándonos empapar por las historias de la gente. Ser sostenidos y ser Cáritas profecía, que anuncia, denuncia, renuncia…


Una realidad social sangrante, que nos hace mirar, trayendo la frase de Benedetti, según el DOLOR CON QUE SE MIRA. Una lectura creyente de la misma, de saber mirar hacia afuera para cambiar por dentro. No es una conversación, no es metodología en la intervención social, es mucho más que eso, es experiencia que genera oración y acción. Es un VER ( ¿Qué está ocurriendo de verdad? ¿Qué sentimientos me produce? ¿Por qué pasa esto? ), un JUZGAR ( ¿Qué texto de la Sagrada Escritura me resuena ante esa situación observada? ¿Cómo descubro a Dios? ¿Qué me revela?), y un ACTUAR ( ¿A qué me llama Dios? ¿Qué me pide?).


Se trata de que no perdamos nunca la capacidad de dejarnos sorprender por la vida, de despertar y no estar dormidos por el activismo, embotados por el consumo del ocio que nos entretiene pero no nos hace crecer y nos evade, maleados por nuestras manías y esquemas apriorísticos, ahogados por nuestras cavilaciones mentales que nos hacen vivir des-graciados.


Cuando la realidad comienza a hablar, escuchemos a Dios desde las personas. Así lo han compartido los voluntarios de Cáritas en la Escuela de Vida en la parroquia del Pilar del barrio de Salamanca.