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Cáritas se hace barrio: estamos con quien nos necesita y eso nos da dignidad

Encuentro de Cáritas Vicaría II con la ciudadanía en el parque Calero.

 

Cáritas Madrid. 31 de mayo de 2016.- Saliendo a las plazas y parques, la fuerza viva de la Caridad se manifiesta y visibiliza en una insospechada polifonía de voces y colores. Cáritas es magia y humor a través de un mago payaso que saca sonrisas de niños que atienden y miran expectantes.También es música en la expresividad de las danzas y bailes cercanos y lejanos. Cáritas es ternura escenificada en caricias, gestos y cantos de confianza agradecida por personas más frágiles que con simpatía y mansedumbre sacan lo mejor de quienes les ven actuar. Cáritas se hace juego en acciones abiertas entre niños y monitores.Y Cáritas se hace palabra reflexiva llena de significado que nos da el ser profundo y anhelado de nuestra identidad más humana y escondida.

 

Con esta ambientación de fondo, todo un bullicioso y enérgico equipo de voluntarios logró congregar en el parque Calero de Ciudad Lineal a unas 350 personas para proclamar que aunque hagamos "cosas chiquitas, que no resuelven la pobreza ni expropian las cuevas de Alí Babá" (Eduardo Galeano)", merece la pena liberar de tus tiempos para dedicarlos al crecimiento de los demás. Crecimiento que desde la genuina gratuidad se hace recíproco, donde nadie pierde y todos ganan, a excepción de la humillación y el fracaso, que con las camisetas rojas de Cáritas tienen todas las de perder y van siendo diluidas por el color de la esperanza.

 

Desde ese gozo compartido y confiado, se desarrolló este Acto a pie de calle, consistente en carpas informativas donde la actuación de Cáritas se concretó en canastillos de la tienda de Cáritas, folletos y género variado todo ello unificado en el Servicio Diocesano de Empleo, degustación de los talleres socio laborales de la parroquia San Romualdo y desde el dinamismo de los juegos cooperativos del proyecto de menores de la Encarnación, la espectacularidad de trucos y sorpresas del mago Sanfru, la elegancia clásica del repertorio de música clásica del coro de la parroquia de Jesús Obrero, la pasión de las sevillanas, las llamativas danzas bolivianas, o la sencilla alegría del grupo musical de la parroquia Virgen del Coro,su grupo de castañuelas y el chotis castizo del Aula comunitaria de la parroquia San Alejandro y la novedad este año del grupo Minus de la parroquia San Joaquín, con su derroche de cariño y espontaneidad en su manifestación artística.

 

Y para terminar esta tarde bendecida y sagrada por el Espíritu que nos sopló tanto derroche de encanto y talento humanizador, un relato que puso voz a todo lo vivido y su sentido de estar allí. Todo ello amenizado y conducido por nuestra pareja de voluntarios presentadores, Maria Antonia y José Luis. Y la visita de una de nuestros servicios territoriales de Cáritas Madrid: el centro residencial JMJ, con sus familias. Cáritas se hace presencia pública entre la ciudadanía, estando donde se cuece la vida cotidiana, junto a quién nos necesita para recuperar futuro y regalarnos dignidad.