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Acoger, proteger, promover e integrar: nuestra respuesta al desafío de las migraciones

El próximo sábado, 28 de septiembre, realizaremos la Marcha Solidaria con las personas migrantes y refugiadas, que irá desde la Almudena hasta la Basílica de Jesús de Medinaceli. Desde Cáritas Diocesana de Madrid queremos compartir nuestros hermanos su viaje, acogerles y practicar la cultura del encuentro promovida por el papa Francisco como respuesta al desafío de las migraciones.


Cáritas Madrid. 23 de septiembre de 2019.- Cáritas Diocesana de Madrid quiere compartir con los migrantes y refugiados su viaje, acogerles y practicar la cultura del encuentro. Por eso este sábado, 28 de septiembre llamamos a participar en la Marcha Solidaria Mundial de la campaña promovida por el Papa: “Compartiendo el Viaje” con la que, unidos a comunidades de todo el mundo, nos proponemos caminar un millón de kilómetros junto a todas aquellas personas que cada día se ven forzadas a marcharse de sus países de origen porque les resulta imposible vivir con dignidad; que se ven obligados a migrar, dejando atrás sus esperanzas y sueños rotos.

 

Una marcha, que partirá a las 10:00 horas de la Catedral de la Almudena y que finalizará en la Basílica de Jesús de Medinaceli, con la que nos preparamos para vivir la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, que celebramos el domingo, 29 de septiembre, para la que el papa Francisco nos ha recordado que “No se trata solo de migrantes”.


"No se trata de solo de migrantes"

Este es el titulo del MENSAJE lanzado por el Santo Padre para la Jornada de este año. En él, Francisco señala que “las personas migrantes, refugiadas, desplazadas y las víctimas de la trata, se han convertido en emblema de la exclusión porque, además de soportar dificultades por su misma condición, con frecuencia son objeto de juicios negativos, puesto que se las considera responsables de los males sociales”.

El papa alerta en su mensaje de que nuestra actitud hacia ellos está dando espacio a la “cultura del descarte”  y a la “decadencia moral”.

El Santo Padre nos propone un cambio en nuestra actitud y nos señala que la presencia de los migrantes y refugiados en nuestra sociedad es una oportunidad  y una invitación “a recuperar algunas dimensiones esenciales de nuestra existencia cristiana y de nuestra humanidad, que corren el riesgo de adormecerse con un estilo de vida lleno de comodidades”.

Francisco analiza el mensaje “No se trata solo de migrantes” desde siete perspectivas:


1.- No se trata solo de inmigrantes. También se trata de nuestros miedos. Francisco nos alerta de que las dudas y miedos que nos puede suscitar la acogida de migrantes conllevan unos riesgos: “El problema es cuando esas dudas y esos miedos condicionan nuestra forma de pensar y de actuar hasta el punto de convertirnos en seres intolerantes, cerrados y quizás, sin darnos cuenta, incluso racistas”.


2.- No se trata sólo de migrantes: se trata de la caridad. El Papa señala que “la mayor caridad es la que se ejerce con quienes no pueden corresponder y tal vez ni siquiera dar gracias”.

 

3.- No se trata sólo de migrantes: se trata de nuestra humanidad. El Santo Padre hace referencia a la Parábola del Buen Samaritano para recordarnos que “sentir compasión significa reconocer el sufrimiento del otro y pasar inmediatamente a la acción para aliviar, curar y salvar. Sentir compasión significa dar espacio a la ternura que a menudo la sociedad actual nos pide reprimir”.

 

4.- No se trata sólo de migrantes: se trata de no excluir a nadie. El papa alerta de que “el mundo actual es cada día más elitista y cruel con los excluidos”. Y ante esta realidad, nos propone “el auténtico desarrollo” que es “aquel que pretende incluir a todos los hombres y mujeres del mundo, promoviendo su crecimiento integral, y preocupándose también por las generaciones futuras”.


5.- No se trata sólo de migrantes: se trata de poner a los últimos en primer lugar. En este punto, el Santo Padre nos recuerda que Jesucristo nos pide que “no cedamos a la lógica del mundo, que justifica el abusar de los demás para lograr nuestro beneficio personal o el de nuestro grupo: ¡primero yo y luego los demás!”. Y nos recuerda que en la lógica del Evangelio, “los últimos son los primeros, y nosotros tenemos que ponernos a su servicio”. 

 

6.- No se trata sólo de migrantes: se trata de la persona en su totalidad, de todas las personas. El papa nos anima a “poner siempre en el centro a la persona, en sus múltiples dimensiones, incluida la espiritual. Y esto se aplica a todas las personas, a quienes debemos reconocer la igualdad fundamental”.

 

7.- No se trata sólo de migrantes: se trata de construir la ciudad de Dios y del hombre. Francisco recoge un fragmento del Mensaje para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado del año 2014 para recordar que nuestro acompañamiento a los migrantes y refugiados es “una ocasión que la Providencia nos ofrece para contribuir a la construcción de una sociedad más justa, una democracia más plena, un país más solidario, un mundo más fraterno y una comunidad cristiana más abierta, de acuerdo con el Evangelio”.

 

El Papa concluye que la respuesta al desafío planteado por las migraciones contemporáneas se puede resumir en cuatro verbos: acoger, proteger, promover e integrar. Y va más allá: “Estos verbos no se aplican sólo a los migrantes y a los refugiados. Expresan la misión de la Iglesia en relación a todos los habitantes de las periferias existenciales, que deben ser acogidos, protegidos, promovidos e integrados”.

 

De esta manera, el papa transmite que “no solamente está en juego la causa de los migrantes, no se trata sólo de ellos, sino de todos nosotros, del presente y del futuro de la familia humana”. Por este motivo, Francisco afirma que a través de ellos, “el Señor nos llama a una conversión” y “a la construcción de un mundo que responda cada vez más al plan de Dios”.

 

Marcha solidaria "Compartiendo el Viaje"

Fecha: 28 de septiembre

Salida: 10:00 horas. Catedral de la Almudena

Llegada: 12:30 horas. Basílica Jesús de Medinaceli