Santa Hortensia, 1-B - Teléfono: 91 548 95 80     caritasmadrid@caritasmadrid.org

¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego?

Lecturas del Octavo Domingo del Tiempo Ordinario: Eclo 27, 5-8/ 1. Sal 91, 2-3. 13-14. 15-16. Cor 15, 54-58/ Lc 6, 38-45.


Cáritas Madrid. 3 de marzo de 2019.- Hoy las lecturas nos invitan a mirar más allá. La clave para valorar a las personas no está en la estética, sino en su ética. Las buenas acciones brotan de las buenas personas y esto es lo que realmente marca al ser humano. Ojalá que seamos capaces de convertirnos en "influencers" de gestos solidarios y apartarnos de los "ciegos que guían otros ciegos".


Lucas aúna en este texto tres mensajes que Jesús dio a sus discípulos y que bien podrían aplicarse en la actualidad, en nuestro seguimiento diario a Cristo. Este camino no podemos hacerlo solos, necesitamos acompañantes, guías lúcidos que nos ayuden a ir descubriendo lo que nos va pidiendo el Señor. Y a su vez, nosotros somos los que acompañamos y orientamos a otros en este proyecto de Reino. El evangelio de hoy nos llama a dos grandes responsabilidades en este sentido. Por una parte, nos invita a elegir bien nuestros guías para que nos conduzcan por caminos de vida; y por otra parte, nos exhorta a formarnos bien, a fin de no ser guías ciedos para otros, y no sepamos conducirlos por los caminos del Señor, porque: "¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego?", dice el Evangelio. Y el Salmo advierte: "No elogies a nadie antes de oírlo hablar".


"¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo?", continúa la palabra de hoy. Ésta es una llamada a mirarnos en nuestro interior y una exhortación a los catequistas y formadores: quien va a guiar a otro ha de tener su ojo limpio para ayudar a limpiar el ojo del hermano.

La palabra de hoy nos recuerda también que cada árbol produce sus propios frutos: si el árbol es bueno, dará frutos buenos, si el árbol es malo, dará frutos malos. La vida de los seguidores de Jesús no puede reducirse a buenos deseos, sino que ha de tener unas consecuencias prácticas y traducirse en actitudes y actos.


Oración

"Señor, dame alguien que me guíe, un guía que no sea ciego, un guía que a ti me lleve, y así pueda comprender cuál es en mí tu proyecto", reza una canción de Brotes de Olivo en alusión a la parábola del ciego.