Cáritas
significa etimológicamente Amor y quiere ser
proximidad afectuosa a los más pobres. No podía
ser otro el nombre que se ha querido dar a la expresión
institucionalizada de la cercanía del
Pueblo de Dios a los más excluidos. Cáritas
quiere ser presencia compasiva en cada grito de injusticia,
abrazo tierno en la más fría soledad...Cáritas
es amor.
El dinamismo de la caridad
La intervención
social con los últimos, con los olvidados
de nuestra sociedad, constituye la seña más
visible de nuestra identidad, pero no es la única.
Junto con ella Cáritas desarrolla otras tres
funciones de igual importancia: la animación
a la comunidad, para que tome conciencia de los problemas
de su entorno y, de esta manera, se despierten en ella
deseos de un compromiso activo y profundo a través
del voluntariado; el acompañamiento y formación
de voluntarios; y la coordinación
y el diálogo con otras instituciones,
para trabajar juntos por el bien común desde
el prisma de la corresponsabilidad.
Seguidores de Jesús
Quienes
formamos parte de Cáritas creemos que Jesús
pasó por la vida haciendo el bien y, por eso,
tratamos de poner en práctica su Mandamiento
: "Amaos los unos a los otros como yo
os he amado" (Jn. 3, 34). Nuestro compromiso
con las personas excluidas, los preferidos y preferidas
de Dios, deriva de modo natural de nuestra fe, vivida
en las comunidades cristianas.
Comprometidos con las personas
A nuestro
alrededor hay personas que sufren múltiples
situaciones de injusticia y olvido. El lugar de Cáritas
está allí donde están
los últimos, entre los pobres y excluidos
de la sociedad. Esto supone trabajar no por ellos,
sino con ellos y junto a ellos haciéndoles
protagonistas de su vida, apoyando
su propio desarrollo, poniendo a su alcance los medios
necesarios para conseguirlo; en definitiva, recorriendo
juntos el difícil camino de su crecimiento
personal y su plena integración social.
Convencidos de que otra sociedad
es posible
También
forma parte de la tarea de Cáritas animar
a la comunidad cristiana, y a toda la sociedad,
a tomar conciencia de las situaciones de pobreza,
exclusión e injusticia en que se encuentran
muchas personas. Vivimos en un mundo desigual que
exige un cambio radical de todas aquellas estructuras
injustas que están generando y perpetuando
las situaciones de exclusión que denunciamos
e intentamos paliar.