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6 de enero: Epifanía del Señor

Vamos a hacernos por un día como niños, para que la fe, el amor y la alegría que Jesús nos trae por medio de los Reyes Magos estén con todos nosotros.


Cáritas Madrid. 6 de enero de 2018.- La fiesta de la Epifanía del Señor nos recuerda la presencia de ese niño "Dios-con nosotros" que se ha encarnado, que se ha hecho hombre, persona, ser humano como cada uno de nosotros y nosotras, y ante este misterio solo podemos callar y adorar. Hoy es un día de alegría y de júbilo, no solo por los regalos que nos hacemos los unos a los otros, no solo por la mirada de inocencia y gozo de las niñas y niños que en nuestro mundo tiene la suerte de recibirlos. Hoy es la gran fiesta del regalo de la manifestación del niño Dios al mundo, a la humanidad que espera su llegada. 

 

La presencia del salvador reconforta, disipa las tinieblas de nuestra pequeña cotidianidad, ilumina el camino de aquellos que se hayan perdidos, llena de ternura los corazones apagados, genera vida y esperanza en lo pequeño, en lo que no cuenta. Vayamos corriendo a presentarle nuestra ofrenda, el tiempo ha llegado, Dios ha visitado a su pueblo, está en medio de nosotros, no dejemos a nadie de lado, optemos por salir a nuestro mundo y comprometernos con él como lo hizo Jesús.

 

ORACIÓN

"Queridos Reyes Magos:

Este año quiero pediros que no me traigáis nada para mí.

Todos los años estoy pensando y pensando en lo que quiero, creándome necesidades nuevas y buscando otros caprichos, para aprovechar este día y sacar partido.

Pero este año voy a pediros que me descentréis de mí mismo, que me ayudéis a salir de este egoísmo que me envuelve, para escuchar solamente lo que le pasa a los demás.

Este año podríais cambiar el oro, el incienso y la mirra por otras cosas que urgen más.

Traed trabajo para los que no lo tienen y quitádnoslo a los que tenemos de más.

Traed sensibilidad para adivinar lo que necesita la persona que tenemos al lado.

Traed paz, para que frenemos los pequeños y grandes desencuentros.

Traed sosiego, para que no andemos todos como locos corriendo tras no sé qué.

Traed equilibrio, para que encontremos todos la mejor manera de vivir.

Traed serenidad, para que sepamos aceptar las dificultades de la vida.

Traed escucha, para que nos hagamos hueco en el corazón unos a otros.

Traed encuentros, para que nos disfrutemos mutuamente.

Traed abrazos, para que nos los regalemos en la vida diaria, que sanan mucho.

Traed romances, para que no dejemos que la rutina apague nuestro amor.

Traed austeridad, para que aprendamos a vivir en la libertad del no tener todo.

Traed paciencia, para que sepamos respetar los ritmos de la vida, sin acelerarla.

Traed resurrección, para que estemos convencidos de que no hay muerte que nos pueda.

Traed ternura, para llenar el mundo de Amor y sentirnos todos hermanos.

Traed diversión, para vivir la apasionante aventura de la vida con chispa y con humor.

Traed intimidad, para cuidar los momentos especiales con Dios y con los hermanos.

Traednos a Dios, mejor, no traigáis nada de lo anterior, traednos a ese Dios que os encontrasteis, porque con Él en nuestra vida conseguiremos todo lo anterior.