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1er Domingo de Adviento: Acoge la Misericordia

Comenzamos el Adviento. Es tiempo de espera y de esperanza, en este Año de la Misericordia.

Campaña de las Personas Sin Hogar "Porque es posible. Nadie Sin Hogar".

 

Cáritas Madrid. 29 de noviembre de 2015.- En este Año de la Misericordia comenzamos el Adviento, donde se nos invita a plantearnos y vivir la esperanza. Hoy es el inicio del año litúrgico, es decir, el inicio del Adviento. Hoy empieza este tiempo litúrgico que nos lleva hasta la Navidad. Hoy de una manera nueva se abre nuestro corazón y nuestro espíritu a la esperanza; se acerca nuestra salvación, se acerca nuestra liberación. Dios nos va a salvar, Dios nos está salvando continuamente.

 

La esperanza es necesaria y preciosa: nos da vida y la vida. Pero, a la vez, frágil. Muchas veces desaparece sin darnos cuenta. Otras no se desarrolla lo suficiente. Se nos invita a cuidarla, a alimentarla, a fortalecerla. Y Dios, nuestro Padre, nos anuncia que nos acompañará en este tarea.

 

No debemos de olvidar que muchas personas han perdido la esperanza de un futuro y de un presente.  Por ellos abramos nuestros ojos, y nuestro corazón, y las manos, y... todo nuestro ser a las llamadas que se nos hacen. Fijémonos en las palabras del papa Francisco al decirnos: "Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre. El misterio de la fe cristiana parece encontrar su síntesis en esta palabra. (...)  Misericorida: es la palabra que revela el misterio de la Santísima Trinidad. Misericordia: es el acto último y supremo con el cual Dios viene a nuestro encuentro. Misericordia: es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sincerso al hermano que encuentra en el camino de la vida. Misericordia: es la vía que une Dios y el hombre, porque abre el corazón a la esperanza de ser amados para siempre no obstante el límite de nuestro pecado".


Cáritas en el lema de la Campaña de Navidad nos dice: "Practica la Justicia. Deja tu huella". ¿Qué hechos, gestos, trabajos... estoy dispuesto a realizar para que la ansiada justicia sea una realidad en el ámbito de mi vida cotidiana? Serán las señales que hacen visible la llegada del Salvador.

 

Campaña de las Personas Sin Hogar 2015 "Porque es posible. Nadie Sin Hogar"

Tampoco queremos olvidarnos que hoy celebramos la CAMPAÑA DE LAS PERSONAS SIN HOGAR "Porque es Posible. Nadie Sin Hogar". Donde, de nuevo, queremos hacer un llamamiento a la comunidad cristiana sobre la situación que viven las personas sin hogar, que son personas como nosotros, que sufren como nosotros, que pasan más frío que nosotros, y necesitan alimentarse como nosotros, pero creemos que ES POSIBLE con apoyo de todos que puedan salir de esta realidad de exclusión en la que viven.

 

Sabemos que hemos fracasado en nuestra sociedad porque hay más de 3.000 personas viviendo en las calles de Madrid. Pero esto, lejos de desanimarnos, debe darnos impulso, animarnos e implicarnos en compromisos personales y colectivos más fuertes que supongan respuestas creativas y transformadoras. Nos encontramos ante un reto y un compromiso que supone un camino de posibilidad.

 

Y que mejor que comenzarlo en este Adviento 2015.


Sabemos que hemos fracasaso

 

Primera vela de la Corona de Adviento

Hoy encendemos la primera vela de la Corona de Adviento. Con esta primera vela queremos  significar la necesidad de vivir en oración.

 

Pedimos que esta luz nos ilumine para que, en este mundo en el que se ha perdido el poder de discernimiento, Dios nos ayude a distinguir lo auténtico de lo falso, lo verdadero de lo engañoso, lo justo de lo injusto y lo que está bien de lo que está mal... Así podremos llevar este resplandor a todos los que encontremos a nuestro paso.

 

Desde la Delegación Episcopal de Liturgia proponen esta oración de bendición de la Corona de Adviento:

Oremos.
La tierra, Señor, se alegra en estos días,
y tu Iglesia desborda de gozo ante tu Hijo, el Señor,
que se avecina como luz esplendorosa,
para iluminar a los que yacemos en las tinieblas
de la ignorancia, del dolor y del pecado.
Lleno de esperanza en su venida,
tu pueblo ha preparado esta corona con ramos del bosque
y la ha adornado con luces.
Ahora, pues, que vamos a empezar
el tiempo de preparación para la venida de tu Hijo,
te pedimos, Señor, que mientras se acrecienta cada día
el esplendor de esta corona, con nuevas luces,
a nosotros nos ilumines con el esplendor de aquel que,
por ser la luz del mundo,
iluminará todas las oscuridades.
Él que vive y reina por los siglos de los siglos.
R. Amén.